Llamamiento de la Iglesia católica de Egipto tras el 9 de octubre

El cardenal Naguib insta a participar en la construcción de un Estado moderno

| 1093 hits

KOBRI-EL-KUBBAH, viernes 14 de octubre de 2011 (ZENIT.org).- A continuación les ofrecemos la carta que el patriarca de los coptos de Alejandría, el cardenal Antonios Naguib, envió a ZENIT en respuesta a los sucesos acaecidos el pasado 9 de octubre.

                                                     * * * * *

“Con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración (···) sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres; en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres (···). No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien” (Rom 12, 12–21). Con estas recomendaciones del Apóstol San Pablo, buscamos nuestro camino, en este tiempo en el que es difícil tener una visión clara del presente y del futuro.

Con los corazones heridos, nos unimos a todas las fuerzas nacionales sinceras, responsables del presente y del futuro de nuestro amado país, para manifestar nuestro profundo dolor, ante los sucesos sufridos por los hijos e hijas fieles y sinceros, que han querido contribuir al camino democrático del país, con manifestaciones pacíficas, como otros centenares de grupos de ciudadanos. Por desgracia, esta terminó con la muerte violenta de 22 coptos y 3 soldados, y con 329 heridos, según las declaraciones oficiales. Nosotros rezamos por el reposo de las almas de los difuntos, por la rápida curación de los heridos y por el consuelo de sus familias. Pedimos que todas las Santas Misas y todas las oraciones del Domingo 16 de octubre se consagren por estas intenciones. Estamos unidos, con la oración y el ayuno, a todos los cristianos, siguiendo el llamamiento de Su Santidad Papa Shenouda III, para que el Señor le dé paz a nuestro amado Egipto.

Condenando nuevamente todo acto de violencia y a todos sus actores, dirigimos un llamamiento a los responsables para que tomen las medidas necesarias y firmes para garantizar la seguridad, establecer las soluciones claras y estables para los problemas que causan tensiones y conflictos, respetar la supremacía de la ley en el tratamiento de los enfrentamientos y crímenes y garantizar la objetividad de los medios de comunicación. Tenemos plena confianza en que el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, el Gobierno y la Magistratura, sean capaces de guiar al país hacia la estabilidad y la seguridad, en la garantía del bien y del honor de todos los ciudadanos.

Dirigimos nuestro llamamiento a todos los miembros de nuestras Iglesias, para que se dediquen con todas sus fuerzas a vivir con espíritu de ciudadanía sincera y de benevolencia fraterna, con todos los hermanos y hermanas de la Patria, y a trabajar con asiduidad en todos los ámbitos y a todos los niveles. Les llamamos también a participar, en Egipto y en el extranjero, en la acción política y electoral en curso- este es un deber sagrado, al cual no está permitido renunciar- para construir un Estado democrático moderno, fundado en la ley y en la ciudadanía completa, y basado en la igualdad, la justicia y la garantía de la libertad. Esto para garantizar para Egipto un futuro mejor, resplandeciente por la esperanza y el trabajo, al que nosotros continuamos contribuyendo generosamente, a través de nuestras instituciones educativas, caritativas y de desarrollo, al servicio y por el bien de todos los ciudadanos de nuestro querido Egipto, confiando en la Providencia divina que nos sostiene.

Que el Dios omnipotente y atento nos ayude, por Su gloria y por el bien de todo el país, con la bendición de la Santa Virgen María, Reina de la Paz.

Kobri-El-Kubbah – 13 de octubre de 2011

+ Antonios Naguib

Patriarca Cardenal de Alejandría de los Coptos Católicos

Presidente de la Asamblea de los Patriarcas y de los obispos católicos de Egipto