Llamamiento del Papa por la paz en Costa de Marfil

Envía en su nombre al cardenal Turkson, presidente de “Justicia y Paz”

| 1540 hits

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 30 de marzo de 2011 (ZENIT).- El Papa Benedicto XVI realizó hoy un “llamamiento urgente” ante el conflicto que tiene lugar desde hace semanas en Costa de Marfil.

En el momento de los saludos, al concluir la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa se dirigió a los peregrinos de habla francesa en este idioma, y aseguró que “desde hace mucho tiempo” sigue los acontecimientos en este país africano.

“Mi pensamiento se dirige a menudo hacia la población de Costa de Marfil,traumatizada por los dolorosos conflictos internos y por las graves tensiones sociales y políticas”, afirmó.

El Papa hizo un “llamamiento urgente” para que “se lleve a cabo tan pronto como sea posible un proceso de diálogo constructivo para el bien común”.

“La dramática oposición hace más urgente el restablecimiento del respeto de y la coexistencia pacífica. No se deben escatimar esfuerzos en este sentido”.

También quiso expresar su cercanía “a todos aquellos que han perdido un ser querido y sufren la violencia”.

Por último, anunció su decisión de enviar al país africano, en su nombre, al cardenal Peter Kodwo Turkson, presidente del Consejo Pontificio “Justicia y Paz”, “para que él manifieste mi solidaridad y la de la Iglesia universal a las víctimas del conflicto y anime a la reconciliación y a la paz”.

En declaraciones a la agencia vaticana Fides, el arzobispo de Abidján, monseñor Jean-Pierre Kutwa, mostró su agradecimiento a la intervención del Papa: “Estamos contentos por las palabras del Santo Padre y le damos las gracias por ello. Esperamos que su voz sea escuchada".

El prelado aseguró que en estos momentos, en Costa de Marfil, “la situación humanitaria está fuera de control, hay miles y miles de desplazados por los combates”.

El país se encuentra envuelto en un conflicto armado interno entre los partidarios del presidente electo Alassane Ouattara, reconocido por la comunidad internacional, y los del presidente saliente Laurent Gbagbo, que no reconoce la victoria del anterior en las elecciones presidenciales de noviembre de 2010.

Monseñor Gaspard Béby Gnéba, obispo de Man, en la zona occidental del país, afirmó por su parte a Fides que las condiciones de la población, “que ya eran dramáticas, se han agravado”·. Para huir de los combates, muchos desplazados se han refugiado en la vecina Liberia.

Según un sacerdote liberiano, que se puso en contacto con monseñor Gnéba para informarle sobre la situación de refugiados de su diócesis, se necesitan medicinas y alimentos, para lo que piden la ayuda de la Iglesia universal.