“Lo más destacable de 'Lolo' fue su alegría contagiosa”

Habla el postulador de su causa, el sacerdote Rafael Higueras

| 1771 hits

LINARES, lunes 24 de mayo de 2010 (ZENIT.org - El Observador).- El próximo 12 de junio, en Linares, España, será beatificado Manuel Lozano Garrido (1920 – 1971), mejor conocido como Lolo; un español miembro de la Acción Católica y periodista de profesión, que vivió paralítico 28 de sus 51 años, los últimos 9 también ciego. Un cristiano ejemplar como seglar, periodista y enfermo.

Hablamos con el sacerdote Rafael Higueras, postulador de la causa de canonización, sobre la actualidad del mensaje de Lolo.

--¿Qué hay en Lolo que lo hace digno de ser tomado como modelo para los católicos?

P. Rafael Higueras Álamo: En primer lugar yo diría que la nota más característica de su vida fue su continua y contagiosa alegría. Él decía que ‘lo que caracteriza a un cristiano es la alegría, no la paciencia, la resignación, o incluso la bondad, porque quien sobrelleva una penalidad sin gozo, no ha entrado plenamente en el misterio de la Cruz, y quien  practica la mansedumbre con cara de funeral, intenta la cuadratura del círculo’. En Lolo esas palabras retrataban su vida plenamente.

Luego tenemos que hablar de su exquisita prudencia, su servicio de caridad estando a disposición de quienes le visitaban. Además, su profunda devoción eucarística.

--¿Qué aporta a la Iglesia el reconocimiento de la santidad de Lolo?

P. Rafael Higueras Álamo: Una luz potente para toda la Iglesia en la vida de Lolo es el valor de la vida y del dolor con los que vive sus días. Su vida es un ‘canto de alegría’. Si hoy estamos en una sociedad hedonista, si se habla sin respeto a la vida, creo que Lolo es una lección que nos deja conscientes de que ‘es posible’ lo que Dios quiere. Lozano Garrido esto lo vivió hasta el fondo. Y declarar su heroicidad y su título de beato es una llamada a la santidad para todos los cristianos.

--¿Qué significaba para Lolo el periodismo?

P. Rafael Higueras Álamo: Él llega a escribir cuando se describe a sí mismo ‘de profesión, paralítico’; pero su profesión (‘gano el pan con el sudor de mi frente’), su vocación humana era ser escritor y periodista. ¡Y bien que lo logró desde su sillón de ruedas! Son nueve libros los que escribe y más de 200 artículos de prensa; y también son muchos los premios que recibe por ese trabajo suyo. Tenía una visión tan clara de la fuerza de la prensa que su vida se vuelca en su obra ‘Sinaí’, grupos de oración por los periodistas.

--¿Qué viene a decir Lolo a los periodistas, particularmente a los católicos, de este tiempo?

P. Rafael Higueras Álamo: Pensó que, para que los medios de comunicación actuales sirvieran a la difusión de la verdad, hacían falta muchos ‘moisés’ con las  manos orantes. Y eso son los monasterios y enfermos ‘Sinaí’, que oran y ofrecen a Dios sus dolores por los periodistas y escritores.

Pero, además, Lolo escribió un decálogo de los periodistas. Son unas «reglas de oro» que si estuvieran en la mente de todos los que tienen este oficio…He visto alguna explicación de este decálogo hecha por algún obispo a los periodistas de su diócesis, y he visto de qué manera la saborean muchos profesionales de la pluma. Creo que es un tesoro este compendio de normas que Lolo ofrece a los periodistas. La valentía al escribir se junta con la limpieza de miras, el rigor en lo que se dice con la sencillez que no quiere herir.

--¿Cómo ha sido el proceso de beatificación?

P. Rafael Higueras Álamo: Desde mi inexperiencia, cuando iniciamos este proceso, pensé que en un par de años todo estaría resuelto. Ahora, cuando ya está a las puertas la beatificación,  me parece que cómo es posible que haya durado tan poco… En un proceso de este calibre realmente 14 años ha sido un tiempo ‘casi de vuelo’. Yo creo que esto ha sido un milagro: que un grupo de seglares, y a un seglar joven de la Acción Católica, hayan sido capaces de  lograr esta brevedad de etapas.

Además del proceso sobre vida y virtudes heroicas, para llegar al título de beato se necesita un milagro...

Ha sido declarada como inexplicable científicamente una curación atribuida a su intercesión: Un niño de 2 años, con apendicitis, es intervenido quirúrgicamente dos veces. Se producen vómitos fecaloideos, y aparece una septicemia gravísima que lo pone en inminente peligro de muerte. La familia invocó a Lolo en aquellos días de tanta gravedad y bajo la almohada del niño colocaron el crucifijo con el que Lolo había muerto en sus manos. Han sido 17 médicos los que han intervenido en este estudio de la curación del niño. Y es una delicia ver sus opiniones médicas que luego han sido refrendadas por los teólogos y los padres, cardenales y obispos.

--¿Qué actividades habrá en torno a la beatificación de Lolo?

P. Rafael Higueras Álamo: Queremos destacar tres facetas que le caracterizan: seglar, periodista y enfermo. Es un seglar de gran fervor eucarístico, con intensa piedad mariana y lleno de filial devoción a la Iglesia. Esperamos poder presentar en estas semanas próximas el calendario total de actividades, que miran a ese perfil apuntado.

En concreto, pensamos en encuentros de periodistas, y de personal sanitario a niveles provincial y nacional.

Conozca más de la vida de Lolo: http://amigosdelolo.com

Por Gilberto Hernández García