Los acuerdos de paz en Colombia son un proceso que llevará tiempo

El neocardenal Rubén Salazar narra su reciente encuentro con Benedicto XVI

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Por H. Sergio Mora

ROMA, miércoles 28 noviembre 2012 (ZENIT.org).- El cardenal colombiano Rubén Salazar, recién consagrado en el consistorio del sábado pasado estuvo en Roma con Benedicto XVI, un encuentro lleno de afecto, en donde lo vio muy fuerte en la mente y el corazón, aunque frágil físicamente. Y ahora en una Iglesia muy unida como la de Latinoamérica, en cuanto cardenal espera ayudar especialmente al papa en su tarea de sucesor de Pedro.

Indicó que el santo padre sigue con mucha atención y reza permanentemente por la paz en Colombia. Si bien el cardenal consideró que después de cincuenta años de sangriento conflicto no es fácil pensar que se llegue rápidamente a un acuerdos, sino a un proceso de paz que va a llevar muchos años, y que con la ayuda de Dios se va a realizar en el marco de la democracia.

¿Eminencia, cómo encontró al santo padre, en general y físicamente?

--Cardenal Salazar: Lo veo como siempre, de un gran calor humano, de una gran cercanía con una lucidez teológica y catequética impresionante, lo veo muy fuerte en la mente y en el corazón aunque frágil físicamente. Como siempre ha sido un encuentro lleno de cariño, de afecto y de cercanía y sale uno fortalecido en la fe y en la esperanza.

¿Qué le ha dicho sabiendo de la situación de Colombia y de los diálogos de paz?

--Cardenal Salazar: El santo padre sigue con atención la vida de la Iglesia en Colombia y también la vida de la Nación. Ahora también con motivo de los diálogos que han iniciado en La Habana entre el Gobierno colombiano y los representantes de las guerrillas FARC. El santo padre ha orado especialmente por la paz y en lo poco que he podido estar con él me ha dicho que sigue con mucha atención y ora permanentemente por la paz en Colombia.

En concreto, sobre los diálogos de paz en Colombia ¿Ud. cómo ve que están yendo, cuál es el peligro y cuáles las esperanzas?

--Cardenal Salazar: Son diálogos muy difíciles porque van cincuenta años de lucha armada de esos grupos insurgentes contra el Gobierno; cincuenta años en los que ha habido mucha sangre, muchas víctimas y heridas profundas. No es fácil pensar que de un momento a otro toda esa historia pueda ser sanada y se llegue fácilmente a los acuerdos que pongan fin al conflicto.

No perdemos la esperanza, sabemos que las cosas difíciles no son imposibles, aún más que tanto el gobierno como la guerrilla tienen que poner fin al conflicto y no podemos seguir en una guerra fratricida, sino que tenemos que sentarnos a construir juntos un país mejor.

De otro lado el dinero que corre, la droga, el narcotráfico deben complicarlo todo

--Cardenal Salazar: Hay muchos aspectos muy pero muy difíciles y por lo tanto la construcción de la paz que es el primer paso de este proceso que se está viviendo en las relaciones entre el gobierno y los representantes de la guerrilla, va a llevar muchos años. Va a ser un proceso muy a fondo pero si Dios quiere se realizará en el marco de la democracia, por lo tanto en el libre juego de la opinión y de los partidos.

¿Existe la posibilidad de un viaje del santo padre a Colombia?

--Cardenal Salazar: Ese tema no se ha tocado porque depende de tantas cosas, es mejor no ponerlo en aprietos a él y no hacerle presión. El santo padre sabe que toda Colombia estaría feliz con un viaje suyo, que para nosotros tendría un valor inmenso, si bien somos conscientes de las limitaciones de salud que tiene el santo padre. Por lo tanto, esperamos que sea él quien tome la decisión y lo dejamos en las manos de Dios, de manera que sea lo que Él quiera para nosotros.

¿Cómo explicarle al gran público que significa ser cardenal?

--Cardenal Salazar: Se dice que el cardenal es aquel que de una manera especial ayuda al santo padre en seguir la vida de la Iglesia a nivel universal. El mismo santo padre lo ha dicho en una forma muy clara cuando anunció el nombramiento de los nuevos cardenales. Vamos a ayudar en el cumplimiento de su tarea como sucesor de Pedro, es decir confirmar a los hermanos en la fe y luchar todos los días por la unidad de la Iglesia, para que pueda ser signo de salvación para el mundo. Es una tarea altísima, de una enorme responsabilidad, pero que también implica una presencia clara de Latinoamérica en la vida de la Iglesia universal.

¿Cuál es el panorama de la nueva evangelización en Latinoamérica?

--Cardenal Salazar: Nosotros tenemos una fuerte ventaja respecto a otros continentes y es que somos una Iglesia muy fuertemente unida. Las conferencias episcopales de América Latina y el Caribe lo han demostrado y han ayudado a crecer en esa unidad y cercanía. El encuentro en Aparecida hace cinco años marcó un hito muy importante en este proceso de nueva evangelización. Y por lo tanto la presencia de América Latina en el pasado sínodo sobre nueva evangelización fue muy clara y contundente, porque teníamos ya esta riqueza de la unidad de puntos de vista y criterios nacidos Aparecida.