Los cardenales ven en la doctrina social un terreno prometedor para el ecumenismo

Conclusión de la reunión del Papa con los miembros del colegio cardenalicio

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 23 noviembre 2007 (ZENIT.org).- La doctrina social de la Iglesia, es decir, la reflexión y el compromiso de los cristianos en la vida social, se ha convertido en «uno de los campos más prometedores para el ecumenismo», constataron este viernes los cardenales de todo el mundo reunidos junto a Benedicto XVI.



En el encuentro, celebrado en la víspera del consistorio de creación de 23 nuevos purpurados, se subrayó también la necesidad de la «purificación de la memoria» entre los cristianos separados y la importancia de no herir las sensibilidades de los demás.

La reunión, la segunda de estas características en este pontificado, comenzó con el saludo del cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio cardenalicio, antiguo secretario de Estado, quien en este día celebraba los ochenta años.

El Papa, quien le felicitó ante todos los presentes, introdujo el tema de la jornada que él mismo había escogido: «el diálogo ecuménico a la luz de la oración y del mandato del Señor: “Ut unum sint”».

Según explica un comunicado de la Oficina de Información de la Santa Sede, el informe introductivo fue pronunciado en el Aula Nueva del Sínodo en el Vaticano por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, quien trazó a grandes rasgos «el panorama actual del diálogo y de las relaciones ecuménicas».

El purpurado alemán analizó tres ámbitos principales: «las relaciones con las antiguas Iglesias orientales y las Iglesias ortodoxas»; «las relaciones con las comunidades eclesiales surgidas de la Reforma del siglo XVI»; «las relaciones con los movimientos carismáticos y pentecostales que se desarrollaron sobre todo en el siglo pasado».

El cardenal Kasper presentó «los resultados alcanzados en cada uno de estos campos, describiendo el camino recorrido hasta ahora y los problemas abiertos».

A continuación se abrió un debate entre los cardenales «en el que se dio un amplio intercambio de experiencias y opiniones, que reflejó la variedad de las situaciones».

«Intervinieron 17 cardenales y se tocaron diferentes problemas, entre los cuales el compromiso ecuménico de los cristianos en el campo social y caritativo y en la defensa de los valores morales en las transformaciones de las sociedades modernas».

«En particular, se presentó la doctrina social de la Iglesia y su aplicación como uno de los campos más prometedores para el ecumenismo».

«Se habló del compromiso por continuar la “purificación de la memoria” y de utilizar maneras de comunicación que presten atención a la sensibilidad de los demás cristianos».

«Se sugirió profundizar en las posibilidades de los desarrollos ecuménicos».

«Se evocaron acontecimientos recientes sumamente significativos como la Asamblea ecuménica de Sibiu, el encuentro ecuménico e interreligioso, el viaje del patriarca de Moscú Alejo II a París, las grandes reuniones ecuménicas de los movimientos eclesiales en Stuttgart».

«Se habló también, en un contexto más amplio, sobre las relaciones con el judaísmo y sobre el diálogo interreligioso», explica el comunicado al ilustrar la conclusión de la sesión.

La reunión se reanudó en la tarde de este viernes. Tras la introducción de Benedicto XVI estaba previsto un intercambio libre de ideas entre los cardenales sobre la vida de la Iglesia en general.

La jornada de oración y de reflexión debía concluir con un discurso del Santo Padre.