Los congresos eucarísticos, una contribución a la nueva evangelización

Audiencia del Papa a los miembros del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 11 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- Los congresos eucarísticos internacionales están llamados a ofrecer una contribución esencial a la nueva evangelización apuntando a la Eucaristía como “centro difusor del fermento del Evangelio” y “fuerza propulsora para la construcción de la sociedad humana”.

Lo afirmó Benedicto XVI al recibir este jueves por la mañana a los participantes de la plenaria del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos, presidido por el arzobispo Piero Marini.

El Pontífice explicó que “mediante la comunión en el Cuerpo de Cristo, la Iglesia se convierte cada vez más en sí misma: misterio de unidad 'vertical' y 'horizontal' para todo el género humano”.

“A los gérmenes de disgregación, que la experiencia cotidiana muestra tan arraigados en la humanidad a causa del pecado, se contrapone la fuerza generadora de unidad del Cuerpo de Cristo -indicó-. La Eucaristía, formando continuamente la Iglesia, crea también comunión entre los hombres”.

Por eso, explicó, “es tarea de los congresos eucarísticos, sobre todo en el contexto actual, también dar una peculiar contribución a la nueva evangelización, promoviendo la evangelización mistagógica (cf. Exhortación apostólica postsinodal Sacramentum caritatis, 64), que se realiza en la escuela de la Iglesia en oración, a partir de la liturgia y a través de la liturgia”.

“Pero cada congreso lleva en sí también un soplo evangelizador en el sentido más misionero, hasta el punto de que el binomio Eucaristía-misión ha entrado a formar parte de las directrices propuestas por la Santa Sede”.

Es importante, sin embargo, continuó el Papa, “que cada congreso eucarístico sepa implicar e integrar, según el espíritu de la reforma conciliar, todas las expresiones del culto eucarístico extra missam que hunden sus raíces en la devoción popular, así como a las asociaciones de fieles que se inspiran en la Eucaristía de distintas maneras”.

Al principio de la audiencia, el arzobispo Marini saludó al Pontífice en nombre de los miembros del Comité Pontificio, de los delegados nacionales designados por las distintas conferencias episcopales y de la delegación del Comité local irlandés guiada por el arzobispo de Dublín, sede de la próxima cita mundial, del 10 al 17 de junio de 2012.

El congreso de Dublín, el quincuagésimo, es la continuación de una larga serie que, iniciada en 1881 en Lille en Francia, ha recorrido todo el mundo.

Respecto a esto, el arzobispo Marini explicó que los congresos eucarísticos se han “convertido en expresión del 'magisterio itinerante' de la Iglesia, recogiendo en torno a la Eucaristía extraordinarias multitudes de fieles para revitalizar su fe en la presencia del Señor y alimentarlos con el 'Pan de vida'”.