Los «consistorios especiales» de Juan Pablo II

El Papa siempre reúne a los cardenales para tocar temas de actualidad

| 902 hits

CIUDAD DEL VATICANO, 26 feb 2001 (ZENIT.org).- Siete años después, Juan Pablo II vuelve a convocar en un «consistorio extraordinario» al que están invitados todos los cardenales de la Iglesia católica y, como en aquella ocasión, los argumentos afrontados en la misma serán de candente actualidad.



Se comienza con la misma inquietud que expuso el Santo Padre el 13 de junio de 1994, cuando planteó a los purpurados el gran desafío de avanzar hacia la plena comunión con la Iglesia ortodoxa, después de casi mil años de separación.

Juan Pablo II ha dado gran importancia desde su primer año de pontificado a este tipo de reuniones de cardenales. La próxima, como ha anunciado hoy la Sala de Prensa del Vaticano, tendrá lugar del 21 al 24 de mayo próximo para afrontar las grandes cuestiones que él mismo ha planteado en la carta apostólica de clausura del Jubileo, la «Novo millennio ineunte». Están invitados a participar los 183 purpurados en vida, tanto los 135 electores como los 48 no electores (han cumplido ya los ochenta años).

Del 5 al 9 de noviembre de 1979, en el primer consistorio convocado por este Papa, los cardenales analizaron la aplicación del Concilio Vaticano II, la reforma de la Curia romana, las relaciones Iglesia-cultura, y la cuestión de las finanzas del Vaticano.

Del 23 al 26 de noviembre de 1982, los purpurados volvieron a discutir la cuestión de las finanzas vaticanas tras la bancarrota del Banco Ambrosiano, una banca privada en la que se apoyaba para sus operaciones la Santa Sede, y que acarreó graves consecuencias, no sólo al Vaticano, sino también a otras identidades en Italia. Se continuó analizando la reforma de la Curia romana y se analizó la aplicación del nuevo Código de Derecho Canónico.

Entre el 21 y el 23 de noviembre de 1985 los cardenales fueron convocados en Roma de nuevo para afrontar de lleno las relaciones Santa Sede-diócesis, papa-obispos, y se dio un paso decisivo hacia la reforma que después haría Juan Pablo II de la Curia romana.

El consistorio del 4 al 6 de abril de 1991 tuvo dos temas: «la guerra entre la cultura de la muerte y la cultura de la vida», con cincuenta millones de abortos en el mundo al año, y el ataque de las sectas a la Iglesia católica.

Por último, la convocatoria de junio de 1994 estuvo orientada a preparar el gran Jubileo del año 2000. Algunos cardenales se expresaron contra la petición de perdón que el Papa quería presentar (como después hizo) por los errores históricos de los hijos de la Iglesia.