Los cristianos de Bielorrusia se unen contra el sida

Firmada una declaración de cooperación entre las Iglesias

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MINSK, miércoles, 5 diciembre 2007 (ZENIT.org).- Los líderes cristianos de Bielorrusia están aunando esfuerzos para favorecer la prevención de la propagación del sida en el país. Desde 1987, la enfermedad ha provocado la muerte de 484 personas.

Monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, arzobispo de Minsk-Mohilev, y el metropolita ortodoxo Filarete de Minsk y Sluzk figuran entre los líderes que firmaron el 3 de diciembre la Declaración de cooperación social entre las Iglesias cristianas de Bielorrusia sobre el vih/sida.

Antes de firmar el texto, los dos prelados oraron juntos y asistieron a la proyección de una filmación de la Iglesia ortodoxa sobre la actividad de las Iglesias y comunidades cristianas en la lucha contra el sida.

El metropolita Filarete recordó la necesidad de una acción cristiana conjunta para afrontar los actuales problemas de la sociedad, sobre todo entre los jóvenes. «Nuestro objetivo --afirmó-- es el de poner en guardia a cuantos no conocen la enfermedad y ayudar a quien sufre».

El arzobispo Kondrusiewicz subrayó que la Iglesia Católica defiende la dignidad de cada ser humano, «tiende la mano a cuantos están relegados a los márgenes de la sociedad, reza por ellos y consuela con misericordia a los enfermos y moribundos».

Otros signatarios explicaron las tres áreas en la obra de la lucha contra el sida: la prevención, el cuidado de los enfermos, y el acompañamiento a los moribundos. Se subrayó también la importancia de aprender a tratar de modo caritativo a quienes tienen la enfermedad.

El director de la misión interconfesional Christian Social Service, Nikolay Matrunchik, añadió que hay que aplicar los principios cristianos en la lucha contra el avance del virus.

«La firma de esta declaración demuestra el interés de los cristianos por un ambiente social moral», observó.

Según las estadísticas más recientes, en Bielorrusia son positivas al vih un total de 8.557 personas, en su mayoría de entre 15 y 29 años.

Por Victor Khroul, traducción por Nieves San Martín