Los cristianos iraquíes refugiados en Siria necesitan ayuda

El obispo Antoine Audo da las gracias a Ayuda a la Iglesia Necesitada

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ALEPO, miércoles 29 de septiembre de 2010 (ZENIT.org).- El obispo de Alepo (Siria), monseñor Antoine Audo, SI, se encarga de coordinar una operación masiva de ayuda a los cristianos iraquíes que huyen a territorio sirio ante la difícil situación de su país.

Tras el estallido de la crisis de los refugiados después de la caída del régimen de Saddam Hussein en 2003, el prelado se dirigió a la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, que desde entonces ha proporcionado ayudas consistentes.

Exhaustos después de un viaje largo y a veces tortuoso, los refugiados llegan a la capital siria, Damasco, y a Alepo, en el norte del país, donde reciben las primeras ayudas y sobre todo, son sometidos a intervenciones quirúrgicas cuando es necesario.

Coordinadas por las parroquias católicas caldeas de ambas ciudades, las operaciones de ayuda incluyen también la distribución mensual de bienes de primera necesidad como té, mantequilla, azúcar y aceite para cocinar.

En respuesta a las urgentes demandas de las familias jóvenes, el obispo Audo ha abierto una escuela para los niños refugiados en Alepo, y tanto allí como en Damasco los más pequeños reciben apoyo educativo por parte de voluntarios de las parroquias.

“Cuando los cristianos iraquíes llegan a Siria, sólo les ayuda la Iglesia”, destaca el prelado.

En el plazo de un año desde la llegada a tierra siria, la mayor parte de los refugiados recibe visados para viajar a los países occidentales, entre ellos Estados Unidos, Canadá y Australia.

Aunque Siria es el país colindante más escogido por los emigrantes iraquíes, de hecho, las autoridades de Damasco raramente conceden visados permanentes, trabajo o permisos de residencia.

El obispo no cree que la situación de los cristianos iraquíes esté mejorando, y denuncia lo difícil que está, sobre todo en Mosul, en el norte Irak.

“En Bagdad varía mucho -explica-. La vida puede ser bastante normal y después de repente puede haber ataques a las iglesias y actos de persecución contra las personas”.

Siguiendo la llamada del Papa Benedicto XVI, que ha advertido que “las Iglesias en Oriente Medio están amenazadas en su misma existencia”, Ayuda a la Iglesia Necesitada se está movilizando para ayudar en estas realidades.

Apoya en concreto a los refugiados iraquíes en Siria, pero también en Turquía y Jordania.