Los desafíos de los maronitas de la diáspora

Entrevista a monseñor Habib Chamieh, obispo maronita de Buenos Aires

Roma, (Zenit.org) Robert Cheaib | 699 hits

Se ha celebrado en Roma del 10 al 19 de septiembre un congreso formativo para los nuevos obispos promovidos por la Congregación para los Obispos y de la Congregación para las Iglesias Orientales. El encuentro de este año se ha caracterizado por una presencia significativa de nuevos obispos maronitas.

En esta entrevista, monseñor Habib Chamieh, obispo de la eparquía de san Charbel de los maronitas en Buenos Aires cuenta y comenta los puntos principales del congreso.  Y nos habla además de la situación de los maronitas en la diáspora de América Latina.

Monseñor Habib Chamieh, de la orden maronita de la Beata Virgen María, nació en Beirut (Líbano) el 7 de octubre de 1966 y entró en la orden maronita de la beata María Virgen a los 15 años. Fue ordenado sacerdote el 14 de agosto de 1992. Ha cubierto diversos encargos en su orden, entre los cuales: formador de postulantes; secretario general de la orden (1999-2005), maestro de los profesores escolares en Roma (2006-2007), superior de la misión maronita en Uruguay (2008-2011), maestro de los novicios (desde 2011). Ha desarrollado actividad pastoral en las parroquias de Zouk Mosbeh y Achkout en Líbano y de Notre-Dame du Liban de Montevideo por tres años (2008-2011).

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Desde hace varios años la Congregación de los Obispos promueve un congreso anual para la formación de los nuevos obispos. ¿Qué importancia tiene un encuentro como este?

--Mons. Chamieh: Después de mi ordenación episcopal he preguntado: ¿Existe una formación especializada que permita a los nuevos obispos saber con claridad los deberes pastoral y sobre todo canónicos? Me alegró saber que existe tal servicio, promovido por la Congregación de los Obispos, en colaboración con la Congregación para las Iglesias Orientales. Es una realidad relativamente nueva, pero que se desarrolla ya desde hace 12 años en el Ateneo Regina Apostolorum de los Legionarios de Cristo. Es útil, es más, esencial para un inicio consciente del ministerio episcopal.

¿Cuáles son los puntos fundamentales que habéis discutido y afrontado durante el Congreso?

Mons. Chamieh: Los encuentro se han focalizado sobre varias temáticas relacionadas con la dimensión pastoral del ministerio episcopal. Hemos hablado de cuestiones germinales que implican la identidad misma del obispo. Los conferenciantes nos han ayudado a reflexionar sobre varias cuestiones que relacionan la relación del obispo con su clero, sobre todo con los sacerdotes que afrontan problemas y crisis vocacionales. Se ha hablado también de la relación y de la ayuda recíproca entre el obispo y las órdenes religiosas presentes en el territorio. Y de los importante y delicados aspectos canónicos del ministerio episcopal.

¿Qué atmósfera ha caracterizado el encuentro de este año?

Mons. Chamieh: El encuentro de este año se ha distinguido por la gran participación de los obispo maronitas. De unos 110 obispos, los maronitas eramos 14. Esta presencia oriental ha dado al encuentro una  marca más rica y colegial. Se ha hablado como consecuencia de forma detallada de la colaboración entre los obispos católicos de varios ritos. Hemos considerado la colegialidad como una realidad pastoral.

Además, dado el número de maronitas presentes, hemos celebrado una misa en rito maronita con la participación de otros obispos y ha sido una bella experiencia, visto que muchos obispos no sabían nada de los maronitas y de la riqueza de su rito.

Hay, de hecho, una gran ignorancia en relación a los orientales católicos. Algunos les unen con los ortodoxos, otros --incluso-- les unen con los musulmanes, ¡porque hablan la lengua árabe!

¿Cuáles son las cuestiones inter-rituales que han tratado?

Mons. Chamieh: Dado que la multiplicidad de los ritos no es más un cuestión unida a territorios específicos, a causa de la migración de masa de cristianos hacia otros territorios, se ha hablado de la necesidad que los obispos latinos ayuden a estos cristianos orientales a preservar su herencia cultural y espiritual. Por tanto, donde hay cristianos de ritos orientales, es importante que haya un ministerio que provea sus necesidades. Estas directivas son importantes porque en la situación actual, muchos orientales en la diáspora se identifican totalmente con las iglesias de acogida y pierden lamentablemente su herencia ritual oriental.

Durante los encuentro hemos sugerido a los obispos latinos desarrollar un rol activo en el con los fieles orientales, con una participación más viva en sus ritos originales, al menos en lo que se refiere las praxis sacramentales del bautismo, del matrimonio, etc.

 (Mañana se publica la segunda parte)