Los franciscanos, un don para todos, dice el portavoz vaticano

El padre Lombardi y los 800 años de la "regla" franciscana

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 26 abril 2009 (ZENIT.org).- El carisma que Dios dio a los franciscanos hace ya 800 años constituye un don para todos, constata el portavoz de la Santa Sede.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha analizado la celebración de los ochocientos años de la aprobación pontificia de la primera "regla" de vida franciscana en el editorial del último numero de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano.

El acontecimiento ha sido recordado por Benedicto XVI el 18 de abril al recibir a tres mil miembros de la familia franciscana que participaron en el "Capítulo de las Esteras". En presencia del Papa, los presentes en representación de varias familias franciscanos renovaron sus votos religiosos.

Explicando el carisma franciscano, el padre Lombardi subraya que "todos los santos de la Iglesia tienen el Evangelio como regla de la propia vida, pero en la figura de Francisco, éste resplandece con particular transparencia, desde las heridas de pasión y de amor que reflejan las llagas de Cristo".

"En la pobreza, en la sencillez y en la caridad de Francisco --añade el portavoz-- el pueblo cristiano siempre ha reconocido con facilidad lo genuino de la inspiración evangélica, y también, más allá de las fronteras de la Iglesia hombres de toda fe religiosa o humana han acogido un genuino y fuerte mensaje de amor y de paz".

"Un carisma extraordinario, por tanto que supera el tiempo, y que ha querido desde el principio someterse al discernimiento de la autoridad de la Iglesia para insertar - como lo ha dicho el Papa - el pequeño 'nosotros' de la entonces naciente comunidad de frailes en el gran 'nosotros' de la Iglesia una y universal".

"Cierto, la fecundidad del carisma franciscano ha sido garantizada en todo su valor e inmensamente multiplicad".

El padre Lombardi recuerda cuando Cristo le dijo al fundador de los franciscanos: "¡Ve, Francisco, y repara mi Iglesia!". Y recuerda las palabras que el Papa dirigió a los franciscanos en su última audiencia: "¡Id y continuad reparando la casa del Señor, su Iglesia!".

El Papa invitó a los seguidores de Francisco, constata el director de la Oficina de Información vaticana, "a reparar a cada hombre de la ruina del pecado, y seguir ayudando a los pastores de la Iglesia a renovar la grey del Señor".

"¡Frescura perenne de una vocación que es un don para todos! Evangelio traducido en vida para la eterna juventud de la Iglesia y para la paz de la familia humana", concluye el padre Lombardi