Los JPII Games promueven el diálogo y la paz en Tierra Santa

La octava edición se llevará a cabo del 21 al 25 de octubre

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ROMA, miércoles 28 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- El diálogo y la paz en Tierra Santa pueden perseguirse también con el binomio peregrinación-deporte.

Por esto, del 21 al 25 de octubre se llevará a cabo la octava edición del JPII Games-Pilgrims of Peace, organizada por la Opera Romana Pellegrinaggi junto al Centro Deportivo Italiano (CSI).

“Unir la peregrinación al deporte es una fórmula exitosa para favorecer el diálogo entre los pueblos y abrir caminos a una posibilidad nueva para aquellos que viven en Tierra Santa, los verdaderos protagonistas de este acontecimiento deportivo por la paz patrocinado por el Consejo Pontificio para los Laicos, el CONI y el Departamento de Pastoral de tiempo libre, turismo y deporte de la Conferencia Episcopal Italiana”, explican los organizadores.

El acontecimiento es la peregrinación a Tierra Santa, en el que se puede tomar parte en la histórica carrera no competitiva Belén – Jerusalén, que cubre los doce kilómetros que separan las dos ciudades, pasando por el check point, el lugar que marca la división entre los dos territorios, y asistir a numerosas competiciones deportivas que ven salir al campo representaciones de italianos, israelíes y palestinos.

La octava edición de la manifestación se llevará a cabo este año del 21 al 25 de octubre “para rendir homenaje al Beato Juan Pablo II, al que los JPII Games-Pilgrims of Peace están dedicados”, afirma un comunicado de la ORP.

A raíz de la beatificación del papa polaco, la iniciativa tendrá su culmen en la jornada del 22 de octubre, memoria litúrgica del beato Juan Pablo II y aniversario del inicio de su ministerio como Vicario di Cristo.

Desde 2010 los JPII Games incluyen, además de la histórica carrera Belén-Jerusalén, también otras disciplinas deportivas. Particularmente significativa será este año un minitorneo de fútbol en la explanada del check point entre algunos representantes de la Lega Pro, de la Associazione Italiana Calciatori (AIC), de un equipo palestino y de otro israelí.

El proyecto JPII Games-Pilgrims of Peace intenta promover la pace en Tierra Santa y en él están implicadas a varios niveles instituciones internacionales y europeas, como el Cuarteto para Oriente Medio, el Parlamento Europeo, las Instituciones, los Sport Makers italianos y también rostros conocidos dispuestos a apoyar la causa.

Massimo Achini, presidente del CSI, dijo que el Centro Deportivo Italiano “cree en esta bella iniciativa en Tierra Santa”. “Corremos con los palestinos y los israelíes porque creemos fuertemente que la paz se construye cada día con los gestos pequeños, con pequeños pasos que ayudan a abatir la barreras del prejuicio, del odio, del miedo que se transforma en desconfianza”.

El padre Caesar Atuire, administrador delegado de la Opera Romana Pellegrinaggi, subrayó un aspecto fundamental partiendo de las palabras de Benedicto XVI en la apertura de la Asamblea especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, cuando declaró que “a pesar de las dificultades, los cristianos de Tierra Santa están llamados a reavivar la conciencia de ser piedras vivas de la Iglesia en Oriente Medio, junto a los Lugares santos de nuestra salvación”.

“Ante todo, vivir dignamente en la propia patria es un derecho humano fundamental – indicaba el Papa –: por ello es necesario favorecer condiciones de paz y de justicia, indispensables para un desarrollo armonioso de todos los habitantes de la región”.

“Creo que con esta iniciativa cada uno de nosotros contribuye concretamente a construir puentes de paz entre los pueblos y, a través del deporte, a promover esos valores que son necesarios en la construcción del bien común – observó el padre Atuire –. La paz, como decía el beato Juan Pablo II al que está dedicada la carrera Belén-Jerusalén, nace verdaderamente de un corazón nuevo”.

El Papa Juan Pablo II, él mismo un deportista, se encontró a menudo con el mundo del deporte durante su ministerio apostólico.

Durante el Jubileo de los Deportistas del año 2000, el pontífice polaco subrayó la “gran importancia de la práctica deportiva, porque puede favorecer la afirmación de valores importantes en los jóvenes, como la lealtad, la perseverancia, la amistad, el compartir, la solidaridad”.

La lógica del deporte, recordaba en 1984, es también la lógica de la vida: “Sin sacrificios no se obstienen resultados importantes, ni tampoco auténticas satisfacciones”.

“Todo cristiano está llamado a ser un válido atleta de Cristo, es decir, un testigo fiel y valiente de su Evangelio – recordaba –. Pero para conseguirlo es necesario perseverar en la oración, entrenarse en la virtud, seguir en todo al divino Maestro”.

Más información: www.jpiigames.com