''Los miembros de la Fraternidad de San Pío X están suspendidos 'a divinis' y no pueden celebrar en iglesias católicas''

Aclara el obispo de Lausana-Ginebra-Friburgo Charles Morerod en un decreto

Madrid, (Zenit.org) Nieves San Martín | 1802 hits

Charles Morerod, obispo de Lausana, Ginebra y Friburgo, firmó un decreto que prohíbe a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X el uso de las capillas en su diócesis

El obispo de Lausana-Ginebra-Friburgo, Charles Morerod --teólogo dominico, exrector del Angelicum, secretario de la Comisión Teológica Internacional y miembro de la delegación de la Congregación para la Doctrina de la Fe en los diálogos con la Fraternidad San Pío X--, publicó un decreto el 20 de enero en el que prohíbe a los sacerdotes lefebvrianos la celebración de la Misa en las iglesias y capillas de su diócesis. Indicó, además, que los sacerdotes de la Fraternidad están “suspendidos a divinis”.

El decreto aborda la “admisión de las demás religiones, confesiones o grupos religiosos, así como el espinoso asunto de la Fraternidad San Pío X, y de los “teólogos independientes”, para que puedan celebrar encuentros o culto en las iglesias y en las capillas romano-católicas”.

El decreto se dirige “a toda persona que supervise, en el ejercicio de sus responsabilidades, el empleo de iglesias y capillas católicas-romanas”.

El decreto ha sido promulgado por “los obispos y abades territoriales de Suiza”, e incluye normas destinadas a su diócesis o abadía territorial, en aplicación de “normas canónicas generales”. Recalca que las presentes directivas se refieren “a admitir a las comunidades no católicas-romanas a título de excepción”.

Su texto recuerda el Código de Derecho Canónico de la Iglesia y los cánones 1205-1234, que incluyen indicaciones de orden general para el empleo de los lugares sagrados.

El cánon 1210 estipula en particular que “no será admitido a un lugar sagrado sino aquello que sirve o favorece el culto, la piedad o la religión y será evitado todo lo que no se corresponde a la santidad del lugar. No obstante, el ordinario puede permitir ocasionalmente otros usos que no sean sin embargo contrarios a la santidad del lugar”.

En cuanto al empleo por otras Iglesias cristianas o comunidades eclesiales, basándose en la aplicación de las indicaciones del “directorio para la aplicación de los principios y normas sobre ecumenismo”, de 25 de marzo de 1993 (n° 137), “el permiso de poner iglesias y capillas a disposición de comunidades de otras confesiones cristianas puede acordarse por razones de necesidad pastoral”.

Si la mencionada necesidad pastoral, se presenta, afirma el decreto, “las iglesias y capillas católicas no pueden ponerse a disposición sino de comunidades de fe católica-cristiana, evangélica-reformada, luterana, ortodoxa y anglicana”.

El documento dedica un epígrafe particular a los miembros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. A tal respecto, afirma que “la excomunión formulada al encuentro de los obispos de la Fraternidad Sacerdotal, el 30 de junio de 1988, fue levantada por decreto de la Congregación de los Obispos de 21 de enero de 2009”.

Cita la carta relativa “al levantamiento de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por monseñor Lefebvre”, de 10 de marzo de 2009, que Benedicto XVI escribió a los obispos, en la que afirma: “El hecho de que la Fraternidad de San Pío X no tenga posición canónica en la Iglesia no se basa, a fin de cuentas, en razones disciplinarias sino doctrinales. Mientras que la Fraternidad no tenga una posición canónica en la Iglesia, sus ministros no ejercen ya ministerios legítimos en la Iglesia” (suspensio a divinis).

En función de las citadas razones, “se prohíbe a los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X emplear iglesias y capillas católicas para cualquier servicio sacerdotal, en particular para la dispensación de los sacramentos”.

En cuanto al empleo de estos lugares sagrados por parte de comunidades religiosas no cristianas, “las peticiones provenientes de comunidades de religiones no cristianas de empleo de una iglesia o una caplla obtendrán una respuesta negativa”, advierte el decreto.

Por lo que se refiere al empleo por los autodenominados “teólogos independientes” o sus acompañantes en sus rituales se afirma que “no son celebraciones eclesiales”. Por esta razón, decreta el obispo Morerod “los espacios sagrados católicos no pueden ser puestos a disposición de independientes que proponen rituales”.