Los obispos ante una de las crisis de corrupción más graves de Perú

Publicarán un documento de orientaciones éticas para las próximas elecciones

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LIMA, 2 febrero 2001 (ZENIT.org).- Los obispos de Perú publicarán en breve un documento en el que ofrecerán orientaciones éticas con motivo de las elecciones generales del año 2001. La noticia fue hecha pública el 31 de enero, al concluir su asamblea general.



El anuncio ha suscitado gran interés en el país, pues en esto momentos Perú atraviesa una de las crisis más graves de los últimos tiempos debida a la penetración de la corrupción en sus estructuras de gobierno.

Los ciudadanos peruanos han asistido en estos días a las revelaciones que han puesto en evidencia la existencia de una red de corrupción creada por el ex jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos, el hombre a quien se debe también la aparatosa caída del ex presidente Alberto Fujimori.

Entre los involucrados figura José Francisco Crousillat, uno de los dueños de la estación América Televisión. El domingo pasado, este canal presentó en un programa periodístico a un ex agente del SIN que acusó al actual presidente Valentín Paniagua de haber recibido dinero de Montesinos sin prueba alguna. El mandatario respondió con un enérgico mensaje en el que rechazó las acusaciones.

Ante esta grave situación, los obispos pidieron a la presidencia de la Conferencia que hiciera una visita al presidente, en el palacio de gobierno para mostrar públicamente su respaldo.

Al final de su encuentro, los prelados publicaron un comunicado en el que reconocen que «La situación moralmente agobiante que vive nuestro pueblo nos lleva como pastores, en las actuales circunstancias de incertidumbre, a reafirmar nuestra confianza en Dios y en la voluntad del pueblo peruano para superar las dificultades, recuperar valores morales y consolidar la institucionalidad democrática».

«Sentimos la urgencia de exigir en esta hora que vive nuestra patria el respeto por la dignidad de las personas y de las instituciones en la necesaria búsqueda de la verdad y la justicia», continúa explicando el comunicado de prensa.

Haciéndose portavoces de su gente, la jerarquía católica de Perú añade: «El pueblo peruano espera que se termine con la corrupción que corroe el cimiento de la sociedad».

Por último, recuerdan a los medios de comunicación que «deben afrontar con verdad, responsabilidad y objetividad su misión de informar sin manipulación ni sometimiento a intereses particulares».

Al final de su asamblea los prelados peruanos anunciaron también que ya han aprobado las «Nuevas Líneas Pastorales», que animarán la acción de la Iglesia en ese país del año 2001 al 2004.

En plena asamblea general, que duró seis días, resonóla noticia de la designación de monseñor Juan Luis Cipriani Thorne, arzobispo de Lima como cardenal del Perú. Es el primer cardenal de la Iglesia que procede de la prelatura personal del Opus Dei.

«Expresamos nuestra gratitud al Papa Juan Pablo II, por el reconocimiento que hace a la Iglesia en el Perú con el nombramiento de un nuevo cardenal, hermano nuestro en el episcopado», se puede leer en un comunicado de prensa del episcopado.

«Manifestamos nuestra adhesión al Santo Padre y nuestra solidaridad con el nuevo cardenal --añaden los obispos--. Y recordamos que es el Espíritu Santo quien dirige y guía a la Iglesia universal, a través de los diferentes dones y servicios para el bien de todos».

A esta noticia le siguió el nombramiento de monseñor Mario Busquets Jordá como obispo prelado de Chuquibamba con los que suman cuarenta y seis (46) los prelados en el colegio episcopal peruano.

En la asamblea se aprobó la elaboración de un estudio de factibilidad de una radio y televisión de alcance nacional, para difundir valores morales y la labor de la Iglesia en el Perú