Los obispos españoles condenan a Eta y sus cómplices

Dramática oleada de atentados en varias ciudades del país

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MADRID, 17 julio (ZENIT.org).- En tan sólo cuatro días, la banda terrorista armada ETA ha cometido tres sangrientos atentados. El miércoles, pasado nueve personas resultaban heridas por la explosión de un coche bomba en Madrid. El sábado, el edil del Partido Popular en Málaga, José María Martín Carpena, era asesinado ante su esposa y su hija. Apenas 17 horas después, un coche bomba estallaba en Agreda (Soria), hiriendo a la esposa de un guardia civil.



Refiriéndose al asesinato de Martín Capena, la Conferencia Episcopal Española ha hecho público un comunicado --del que se hace hoy eco «L´Osservatore Romano», diario oficioso de la Santa Sede-- en el que se afirma: «Una vez más, ETA ha vuelto a asesinar a una persona inocente por el único motivo de pertenecer a un determinado partido político. La crueldad del crimen ha llenado de consternación a nuestro pueblo, al considerar el absoluto desprecio que sigue mostrando dicha organización terrorista por la vida humana».

Condena de los «cómplices»
«La Conferencia Episcopal Española condena este nuevo atentado, que constituye un gravísimo pecado que ofende a Dios, Autor de la vida, y al ser humano creado a su imagen». Al mismo tiempo, los obispos recuerdan las tremenda responsabilidad de «quienes alientan, encubren o apoyan a los autores de hecho tan reprobable».

«Este asesinato hiere y conmociona aún más a la sociedad española, que no ve el final del capítulo más cruel y repulsivo de nuestra reciente historia», constatan los prelados españoles.

ETA no ha respetado el deseo con el que concluían los obispos: «Quiera Dios que sea ésta la última sangre derramada por una organización terrorista, que debe desaparecer, y que la sociedad española pueda disfrutar de la paz y de la libertad a las que tiene derecho». Horas después, el comando terrorista hería a la mujer de un guardia civil en Soria.