Los obispos mexicanos preparan un documento sobre los emigrantes

El texto llevará el tí­tulo: 'Familia más allá de las fronteras' y será presentado en el momento oportuno

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 534 hits

Los obispos de las diócesis de las fronteras de México, Texas y Nuevo México, han publicado un mensaje dirigido a los católicos y a todos los hombres de buena voluntad, como conclusión del segundo encuentro de este año que se ha celebrado el 7 y 8 de septiembre.

En el texto, enviado a la Agencia Fides desde la Conferencia Episcopal Mexicana, los obispos expresan “preocupación por la situación de millones de personas indocumentadas, que migran a los Estados Unidos. Particularmente nos preocupa la afectación de tantas familias que se han visto divididas por la falta de una conveniente reforma migratoria comprensiva. Al presente, los más dañados son los miles de niños y jóvenes que se ven privados de sus padres y de otros familiares”

Tal y como publica dicha agencia, el texto recuerda que “estamos en un momento en el cual los líderes de Estados Unidos van a tratar el tema de la reforma migratoria, como una de sus prioridades. Como pastores queremos contribuir a este momento para la reflexión y la acción con una carta que estamos preparando para presentarla en el momento oportuno, y la titularemos 'Familia más allá de las fronteras’”.


Como conclusión del texto, los obispos hacen un llamamiento: “Con todo respeto nos dirigimos también a quienes tienen la responsabilidad de la realización de esta reforma migratoria en los Estados Unidos, para que pongan todo su empeño en la misma, siendo conscientes de la dignidad humana de cada uno de los migrantes, y de lo que ellos contribuyen al progreso y desarrollo del país”.


Desde hace muchos años la Iglesia trabaja por el respeto de los migrantes y de sus derechos, de forma particular en las zonas de frontera y ha lanzado varias campañas para pedir la intervención de las autoridades en este tema.

El mismo papa Francisco mostró este verano la gran preocupación sobre la inmigración acudiendo a la isla italiana de Lampedusa, conocida porque allí desembarcan mucho inmigrantes que llegan en embarcaciones buscando una vida mejor.

En su homilía allí,  el santo padre recordó la tragedia a quienes vieron sus travesías en embarcaciones terminar en la muerte. Agradeció a los habitantes y socorredores por el ejemplo que dan acogiendo a estas personas. El papa se preguntó "¿De quien es la responsabilidad de toda esta tragedia? y nos respondemos, no nuestra. Y nos encerramos en una burbuja de jabón. Y preguntó nuevamente: ¿Quién de nosotros ha llorado por esta gente? La globalización de la indiferencia nos quitó la capacidad de llorar".