Los primeros días de la Ostensión de la Síndone

| 2674 hits

TURÍN, lunes 12 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Cerca de 30.000 peregrinos han podido acceder hoy ante la Sábana Santa. Entre ellos, 200 peregrinos austríacos acompañados por el arzobispo de Viena, el cardenal Christoph Schönborn, que esta noche en la catedral de san Juan dará una conferencia sobre “Passio Christi, passio hominis: el misterio del Sábado Santo”.

Tras la solemne celebración de apertura del sábado y un primer día de “rodaje”, el dispositivo que permitirá – hasta el próximo 23 de mayo – el paso ante la Síndone de casi un millón y medio de peregrinos funciona a pleno rendimiento.

Los pases reservados son actualmente 1.473.561, de los que el 93% procede de Italia. Casi 60.000 son las reservas llegadas desde los países de Europa occidental (22.000 de Francia, 12.000 de Alemania, 9.000 de España, más de 7.000 de Suecia), 30.000 de Europa oriental (10.000 de Polonia, 7.000 de Rusia), 13.000 desde el continente americano (9.000 desde Estados Unidos) casi 2.000 de Asia y no faltan reservas desde África y Oceanía.

El primer día de la Ostensión – el sábado 10 de abril – más de 12.000 personas, de las cuales 480 procedentes del extranjero, tuvieron acceso a la Catedral de Turín para venerar la Síndone. Ayer los peregrinos llegaron a 48.325.

En la próxima semana están previstos, entre las reservas, 4.500 militares de todas las Fuerzas armadas italianas (domingo 18 de abril), una representación del cuerpo diplomático italiano con sus familias (miércoles 14 de abril), 500 jóvenes procedentes de Ancona que participarán en la “noche blanca” del sábado 17 de abril y 500 peregrinos de Comunión y Liberación, que el domingo 18 de abril participarán en la misa en la catedral.

A todos los peregrinos el cardenal Severino Poletto, arzobispo de Turín y Custodio de la Sábana Santa, recuerda que “la Ostensión es ante todo un acontecimiento espiritual. “Los frutos que auguro de esta Ostensión – afirmó el cardenal – son la conversión del corazón y la ayuda concreta ofrecida a los demás”.

[Por Chiara Santomiero, traducción de Inma Álvarez]