Los salesianos comienzan su capítulo general volviendo a los orígenes

El rector mayor pude que cada religioso sea un intérprete de san Juan Bosco

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ROMA, lunes, 3 marzo 2008 (ZENIT.org).- Con la consigna de que cada salesiano sea hoy un intérprete de su fundador, san Juan Bosco, comenzó este lunes el vigésimo sexto capítulo general de los salesianos, en el Salesianum de Roma.

En el aula magna, además de los más de 232 salesianos capitulares, estaban presentes el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para la Vida Consagrada y para las Sociedades de Vida Apostólica, el cardenal Raffael Farina, bibliotecario y archivista de Santa Romana Iglesia, el cardenal Joseph Zen, obispo de Hong Kong, y el cardenal Miguel Obando Bravo, arzobispo emérito de Managua. Otros muchos obispos, en su mayoría salesianos, han participado en el evento.

Don Pascual Chávez Villanueva, rector mayor de los salesianos, explicó que «nuestro ADN es el mismo de nuestro padre Don Bosco, cuyos genes son la pasión por la salvación de los jóvenes, la confianza en el valor de la educación de calidad, la capacidad de implicar a muchos hasta crear un vasto movimiento de personas capaces de compartir, en la misión juvenil».

El capítulo, aseguró, busca «algo nuevo e inédito. Nos impulsa la urgencia de volver a los orígenes».

«Somos invitados a acudir a las fuentes claras del carisma y, al mismo tiempo, a abrirnos con audacia y creatividad a modalidades nuevas para expresarlo hoy», afirmó.

«Es importante que cada uno de nosotros, queridos capitulares, entre en sintonía profunda con Dios, que nos llama "hoy", para que la inspiración y la fuerza de su Espíritu no queden desconcertados en el corazón, enmudecidos en los labios y deformados en su lógica».

«Todo esto significa que el esfuerzo al que somos llamados es el de abrir lo más posible el arco de nuestra receptividad "espiritual", para descubrir en lo profundo de nosotros mismos la voluntad de Dios en relación con la Congregación y para conformar cada vez más nuestro pensar y nuestro hablar con la Palabra de Dios».

Don Chávez ha indicado las actitudes que deben guiar el trabajo de los capitulares: «cultivar el espíritu profético», «llevar a cabo el discernimiento», «caminar con el Dios de la historia» y «construir sobre la roca, que es Cristo».

Explicando el tema del capítulo el Rector Mayor indicó: El objetivo «es tocar el corazón del salesiano, para hacer que todo hermano sea "un nuevo Don Bosco", ¡un intérprete suyo hoy!».

La identidad y la misión son los dos elementos constitutivos de la Iglesia y de la Congregación, «su identidad, que consiste en ser discípulos de Jesucristo, y su misión, que se centra en trabajar por la salvación de los hombres, en nuestro caso de los jóvenes».

Don Chávez presentó tres puntos de referencias que deben tener en cuenta hoy los religiosos: «1) un retorno continuo a las fuentes de toda vida cristiana; 2) un retorno continuo a la inspiración originaria de los institutos; 3) una adaptación de los institutos a las cambiantes condiciones de los tiempos».

Al termino del discurso, don Francesco Cereda leyó el mensaje enviado por el cardenal Tarcisio Bertone, salesiano, secretario de Estado, «Pido con fervor la asistencia del Espíritu Santo y la plenitud de sus dones, durante los trabajos del capítulo, a fin de que sea un tiempo de gracia y el Señor mismo sea en medio  de Vosotros, para guiar la Congregación hacia el objetivo "Da mihi animas cetera tolle", con la misma pasión de don Bosco».