Luto en Denver por las víctimas del tiroteo en el cine

Misa por los afectados por la tragedia

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DENVER, lunes 23 julio 2012 (ZENIT.org).- En una declaración hecha pública en el mismo d´`ia del tiroteo en un cine de Colorado, el arzobispo Samuel Aquila y el obispo James Conley expresaron solidaridad con las víctimas y sus familias.

Un hombre enmascarado atacó a los espectadores en un cine de Aurora, Colorado, durante la proyección del último filme de Batman The Dark Knight Rises. Al menos doce personas murieron y muchas más fueron heridas en el atentado. Es la peor masacre por disparos en Colorado desde la matanza de la Columbine High School en 1999, donde doce estudiantes y un profesor fueron asesinados por dos adolescentes armados.

En una declaración publicada horas después del atentado, el arzobispo Aquila, que ha tomado posesión como obispo de Denver esta semana, y el obispo Conley dijeron que están “impresionados y entristecidos por esta tragedia. Nuestros corazones y oraciones van hacia aquellos impactados por esta acción maléfica”.

La Archidiócesis está ofreciendo servicios de apoyo para quienes han sido afectados por el tiroteo a través de los servicios Regina Caeli Counseling, que está afiliado a las organizaciones humanitarias católicas.

“Permanecemos en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas metidos en esta oscuridad --dijo el prelado en su declaración--. No están solos. Como obispos católicos, lloramos con quienes lloran”.

Por todos los asesinados en el atentado, el obispo y arzobispo encomendaron “sus almas, y sus familias y amigos, al amor duradero de Dios”.

El arzobispo y obispo también hablaron a los supervivientes que sufren heridas físicas, emocionales o espirituales. “A ellos ofrecemos nuestras oraciones, nuestros oídos para escuechar, y nuestros corazones para amar. El camino de la recuperación puede ser largo, pero en la esperanza de que seamos reconpensados con una nueva vida”.

El arzobispo Aquila y el obispo Conley pidieron praciones por la conversión del francotirador. “El mal dominó su corazón la pasada noche –dijeron--. Sólo Jesucristo puede superar la oscuridad de tal mal”. “Esperamos que todos nosotros podamos encontrar la paz que sobrepasa la comprensión”.

En una misa posterior por las víctimas del atentado, el arzobispo Samuel Aquila aseguró a los fieles que asistieron que el “pecado, el mal y la muerte no tienen la última palabra”.

Al presidir la Misa, el 20 de julio, monseñor Aquila les recordó a los presentes la victoria de Jesús sobre la muerte, con su resurrección, y señaló que a pesar de que hay mal en el mundo, también hay misericordia.

La Misa se realizó en la iglesia Nuestra Señora Reina de la Paz, a pocas cuadras del cine donde se produjo la matanza.

Monseñor Aquila también pidió a los católicos no responder la violencia con venganza, pues “ese no es el camino de Jesucristo. Debemos ser hacedores de paz. Estamos llamados a amar como Cristo amó y comprometernos con la paz”.

Juliet Younger, feligresa de la parroquia Reina de la Paz, dijo que su hija, Jo Ann, pasó las horas previas a la Misa en el University Hospital de Denver, donde cinco de sus amigos son tratados por heridas. Jo Ann dijo que uno de ellos permanece en condición crítica.

Ellas dijeron que asistieron a Misa para encontrar paz. Con lágrimas en los ojos Juliet dijo que también espera “entender ‘por qué’. No entiendo esto. ¿Por qué ir ahí y matar a esas personas? ¿Por qué?”.

Monseñor Aquila dijo a los presentes que pueden tomar fuerza del hecho de que Dios está presente en su sufrimiento. “Lo que ocurrió fue un encuentro con el mal, un encuentro con la violencia. Ciertamente el amor del padre es más fuerte que las balas que mataron a 12 e hirieron (a muchos más)”.

Alrededor de 24 sacerdotes concelebraron la Misa con el arzobispo de Denver.