Malaui: "Sentí la llamada a ser pastor"

Entrevista al obispo auxiliar de la archidiócesis de Blantyre

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ROMA, domingo 12 febrero 2012 (ZENIT.org).- Malaui es un país en el sudeste de África, en gran parte agrícola y conocido como el "El corazón cálido de África", al ser la hospitalidad una costumbre esencial en Malawi. La población, que bordea los 14 millones, es 80% cristiana y 14% musulmana. La archidiócesis de Blantyre, que está en la parte sur de Malaui, se extiende de este a oeste y limita con Mozambique en ambos lados.

Mark Riedemann para “Dios llora en la tierra”, en cooperación con Ayuda a la Iglesia Necesitada, entrevistó a monseñor Monfort Stima, obispo auxiliar de la archidiócesis de Blantyre.

¿Cómo está distribuida la población de Malawi?

--Monseñor Stima: Malawi se compone de pueblos aislados a menudo unidos solamente por caminos de tierra. Durante la temporada de lluvias casi no se puede llegar a la gente. La motocicleta es a veces el único medio de transporte con el que se puede acceder. Mientras era un joven sacerdote, manejé una motocicleta durante ocho años, pero como me estaba haciendo mayor me las arreglé para conseguir un carro, que ahora uso en esos caminos de tierra.

Su nombre es Montfort Stima. ¿Puede decirnos la historia de ese particular nombre?

--Monseñor Stima: El nombre proviene de Luis Montfort, sacerdote francés que fundó la congregación de los padres de Montfort. Los padres montfortianos fueron los primeros en venir a nuestra diócesis para evangelizar. El nombre de Montfort se utiliza a menudo en las aldeas y mis padres pensaron en ese nombre para mí.

¿Cuál es su lema episcopal y por qué lo eligió?

--Monseñor Stima: Mi lema episcopal es: "Apacienta mis ovejas". A lo largo de mi ministerio como sacerdote, tenía pasión por el trabajo pastoral. Sentí la llamada a ser pastor, e inmediatamente después de que fui electo obispo, pensé: "Siempre he hecho esto y tengo esta pasión. ¿Cuál sería el mejor lema? E inmediatamente vino a mi mente: “Apacienta mis ovejas".

La mayoría de los habitantes de Malaui dependen de la agricultura y, sin embargo Malawi lucha por una seguridad alimentaria. ¿Puede contarnos un poco acerca de este problema de pobreza y seguridad alimentaria?

--Monseñor Stima: Malawi depende de la agricultura. Tenemos los recursos, pero cuando se depende de la agricultura, también necesitas que Dios te bendiga con la suficiente lluvia. Aún no tenemos la tecnología de riego. Han habido años en los que hemos sido desafiados por la sequía. El gobierno actual ha estado trabajando duro para encontrar alternativas y ha alentado a la gente a entrar en algún tipo de proyectos de riego, aunque no mucho todavía. Lo que ha ayudado, ahora y en los últimos tres años, es el subsidio del gobierno en fertilizantes para algunas familias pobres. Esto ha ayudado mucho.

Otro desafío, que tiene un impacto en la política agrícola, es el crecimiento de los centros urbanos. ¿Por qué crece con tanta rapidez el centro urbano? ¿Cuál es el impacto de este crecimiento en las tierras agrícolas?

--Monseñor Stima: Las personas que no tienen educación formal, en particular aquellos de las aldeas, buscan una vida mejor en los centros urbanos. Esto contribuye a su expansión. Sin embargo, es deber del gobierno establecer un sistema que permita a los aldeanos quedarse donde están, creando un entorno que les permita obtener un ingreso con la creación de un mercado de lo que el pueblo produce. Permitiendo así a los aldeanos ganar algo de ingresos, sin tener que migrar a los centros urbanos.

En Malaui, más del 80% son cristianos y aproximadamente el 5% pertenece a las religiones tradicionales africanas. ¿Qué entendemos al decir religión tradicional africana en Malaui?

--Monseñor Stima: Ellos creen en un Dios, pero también creen en los espíritus, en los espíritus de sus padres y antepasados. Estos espíritus actúan como intercesores ante un único Dios. Muchos de ellos tienen santuarios donde se ofrecen sacrificios. La mayoría de los habitantes de Malawi sabe algo sobre el Dios cristiano, aparte de los musulmanes, pero hay un pequeño grupo que no se ha convertido al cristianismo. Ellos todavía creen en el culto ancestral, en dioses y creencias tradicionales. Si tu eres pagano y quieres ser cristiano, tienes que renunciar a esta vida, aunque a veces se encuentra que un buen cristiano que va a la iglesia, que ora y es quizá mayor, pero si algo malo les sucede piensan que alguien lo ha causado. Entonces se vuelven a las creencias tradicionales y tratan de averiguar quién lo ha hecho. Es una especie de sincretismo. Sencillamente deberían ir y rezarle a Dios.

Los católicos son cuatro millones de los casi 14 millones de habitantes en Malaui. La iglesia católica está creciendo. ¿Cuántos bautismos se celebran por ejemplo en un año?

--Monseñor Stima: En la mayoría de las parroquias en las que he estado hay más de mil bautizos de niños al año. En el caso de los adultos, es alrededor de 200 a 300, una vez que terminan su formación como catecúmenos. Ayudaba al obispo con las confirmaciones --aún cuando era vicario general--, y tenía a veces 1.300 personas confirmadas en un día. Esto se traduce en un gran número de cristianos por año.

Malawi tiene una de las más altas tasas de divorcio en toda África. Creo que aproximadamente un tercio de todos los habitantes de Malaui se divorcian. ¿Por qué?

--Monseñor Stima: El problema en este momento, es que no hemos establecido un centro de investigación donde se pueda hacer una investigación sistemática de las razones del divorcio. Así que esto es sólo una conjetura. Si usted me pregunta, porque he sido testigo de este trabajo en la parroquia, diría que la preparación es insuficiente. En el pasado, cuando tuvimos a los misioneros, hubo una preparación muy buena. A las familias, antes de que llegaran a contraer matrimonio, se les capacitaba y se les formaba para este compromiso de por vida. Pero hoy en día, sobre todo los jóvenes, se conocen en las escuelas o donde sea y deciden casarse sin una preparación adecuada. Entonces, ¿qué se puede esperar de ellos? Es lamentable que en Malawi el valor de la familia, sobre todo en las zonas urbanas, se vea disminuida; pero todavía está muy valorado en las aldeas.

¿Cuáles son las mayores necesidades ahora en su diócesis y para la iglesia católica en Malaui?

--Monseñor Stima: Nuestra mayor necesidad es la de catequizar a la gente, para profundizar en su fe. Yo creo que de la profundización de la fe sale todo lo bueno: sea el desarrollo, los problemas de la gente, la cuestión del hambre y de la seguridad alimentaria, todo; si la gente profundiza en su fe, considero que las respuestas estarán ahí.

Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para "Dios llora en la tierra", un programa semanal de televisión y radio producido por Catholic Radio and Television Network en colaboración con la fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Traducido del inglés por José Antonio Varela V.