Malta: La Iglesia lamenta la larga duración de un proceso por abusos

El arzobispo Cremona invita a comer a un grupo de víctimas

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ATTARD, lunes 22 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- La Iglesia en Malta lamentó la larga duración del proceso por abusos sexuales sufridos hace poco más de veinte años por al menos once menores en el orfanato católico Casa de San José.

La sentencia de un tribunal de La Valleta, que llegó a principios de este mes después de ocho años, condena a los sacerdotes de la Sociedad Misionera de San Pablo padres Charles Pulis y Godwin Scerri a seis y cinco años de reclusión, respectivamente. Un tercer imputado falleció el pasado mes de enero.

En un comunicado difundido el 3 de agosto por la arquidiócesis de Malta, la Iglesia en Malta pidió perdón y expresó su “profundo pesar por el hecho de que menores que habían sido encomendados a su cuidado hayan sufrido abusos”.

La Sociedad Misionera de San Pablo comunicó que desde que surgieron las acusaciones contra el padre Charles Pulis en el año 2003, el sacerdote “fue excluido del ejercicio público del ministerio presbiteral como medida cautelar”.

En aquel momento, el arzobispo Joseph Mercieca y el obispo Nikol G. Cauchi publicaron un claro comunicado en el que condenaban “cualquier forma de abuso sexual, especialmente cuando están implicados niños”.

Además, el Papa decretó, el pasado mes de julio, la dimisión del estado clerical del padre Pullis, quien continúa perteneciendo, sin embargo, a su congregación.

La Iglesia en Malta ha pedido a todas las personas que conozcan casos de abusos que los denuncien inmediatamente.

También “ha reforzado sus estructuras para que esos abusos puedan evitarse tanto como sea posible –añade el reciente comunicado-; si tienen lugar, se tomarán medidas para solventar el problema lo antes posible”.

Además, para pedirles perdón personalmente, el arzobispo de Malta, monseñor Paul Cremona, OP, compartió de nuevo una comida con un grupo de víctimas de abusos sexuales en su residencia, en Attard, el pasado 12 de agosto.

Monseñor Cremona realizó este mismo gesto en abril del año 2010, mes en que también el Papa Benedicto XVI mantuvo un encuentro con ocho víctimas de abusos sexuales durante su viaje a Malta.