Más de dos mil personas en la clausura del primer Congreso Eucarístico Internacional Universitario

El cardenal Tomko constata la crisis de los cristianos en Occidente

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MURCIA, domingo, 13 de noviembre de 2005 (ZENIT.org-Veritas).- El cardenal Jozef Tomko, presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales, presidió este domingo en la catedral de Murcia la misa de clausura del primer Congreso Eucarístico Universitario Internacional, en presencia de más de dos mil personas, según confirmaron fuentes de la organización.



El acto comenzó alrededor de las 8 de la mañana con el solemne traslado de la imagen de la Virgen Dolorosa de Salzillo y del Cristo del Refugio, desde las iglesias de Jesús y de San Lorenzo respectivamente.

En ese momento, la lluvia interrumpió los actos, que prosiguieron en el interior de la catedral, en lugar de en la plaza del Cardenal Belluga, como estaba inicialmente previsto.

Durante la homilía, el cardenal Tomko destacó la «grave situación» que viven los cristianos en Europa y Occidente: «en nuestros ambientes se vive una gran crisis de fe, progresa la descristianización, se pone en juicio la milenaria civilización cristiana, se ataca la religión».

Entre otras cuestiones, señaló la «destrucción de la familia», las «leyes inicuas impuestas por Parlamentos o Gobiernos», que «violan los derechos humanos, fundamentalmente el derecho a la vida».

Para el purpurado, la respuesta de los cristianos ha de ser la de promover «una cultura eucarística» de la que parta «la nueva evangelización de Europa», pues «la humanidad actual y futura necesitan una cultura basada en la vida y en la paz, no en la muerte ni en el odio».

Tras la celebración se leyeron las conclusiones del Congreso Eucarístico Internacional Universitario, que ha tenido lugar desde el pasado miércoles en la Universidad Católica San Antonio de Murcia.

El documento destaca el papel central que debe tener la Eucaristía en las universidades católicas.

Las conclusiones recogieron también la idea expresada por el cardenal Tomko sobre la necesidad de una «cultura eucarística», cultura «que pone a Dios en el centro de la existencia y lo reconoce con gratitud como principio y fin de todas las cosas. Esta cultura engendra el respeto de la vida humana, el reconocimiento de la dignidad inalienable de cada uno de nuestros prójimos y el cuidado de la creación».

[Más información sobre el Congreso en http://www.ucam.edu/congresos/institucionales/eucaristico/]