''Me gustaría que el laicado fuera una cara atrayente de la Iglesia''

Entrevista con Camino Cañón, presidenta del Foro de Laicos de España

Madrid, (Zenit.org) José Alberto Rugeles Martínez | 1097 hits

El pasado sábado 11 de mayo se cumplieron veinte años de la creación del Foro de Laicos de España, acontecimiento que se celebrará con importantes eventos de reflexión y evangelización.

A fin de conocer más sobre el programa de actividades, ofrecemos a nuestros lectores la entrevista realizada a Camino Cañón Loyes de la Institución Teresiana, quien acaba de ser reelegida presidenta del Foro para un segundo periodo.

Se han cumplido veinte años del Foro de Laicos de Madrid ¿Piensas que se han alcanzado los fines de los fundadores? 

- Camino Cañón: El Foro de Laicos nace después de un recorrido de varios años de una primera iniciativa de varios miembros cualificados de algunos movimientos y asociaciones, que en diálogo con los responsables de la Conferencia Episcopal Española en los primeros años ochenta, quisieron dar visibilidad al laicado asociado. Constituyeron entonces el Consejo de los Laicos. Tenían la ilusión de generar comunión y buscar juntos expresiones de la fe de la Iglesia comprensibles para la sociedad, y que pudieran significar una aportación transformadora en la dirección marcada por el Concilio Vaticano II.

El trabajo siguió...

- Camino Cañón: El Foro ha sido una continuidad de aquella primera trayectoria. En estos veinte años, en que el Foro de Laicos estuvo a la escucha de la situación social y cultural de nuestra sociedad española, en la que busca incidir, ha ido adecuando sus convocatorias y sus acciones al ritmo marcado por la propia Iglesia en sus grandes documentos y en las llamadas de los papas. El documento de la Conferencia Episcopal "Cristianos laicos, Iglesia en el mundo", publicado el año 1991, marcó fuertemente la primera década del Foro. Como en todo balance, podemos ver como positivo un camino que se ha hecho y que nos ha traído al punto donde estamos, a la vez que nos permite situarnos lúcidamente ante los desafíos que tenemos por delante.

¿Qué actos tenéis en vista para conmemorar estos veinte años?

- Camino Cañón: Los actos que hemos preparado quieren ser una expresión simbólica del modo como nos situamos ante la nueva evangelización, en este Año de la fe. El lema que hemos elegido es: “Puerta de la fe, puerta abierta”. Por eso lo celebramos en una plaza pública. Queremos mostrar la apertura de la fe a quien la busque y la apertura de nuestros movimientos y asociaciones a quien quiera aproximarse a ellos en busca de la fe y de un modo de vivirla. Sería una analogía con el Atrio de los gentiles, donde quienes están en búsqueda de la fe a través de los lenguajes de la música, el canto, la danza o la expresión corporal, y de una vida comprometida con la dignidad humana, puedan reconocer en lo que sencillamente vamos a hacer algo de su propia búsqueda, y encontrar en la Palabra que vamos a proclamar, luz para seguir caminando.

Acercar el mensaje...

- Camino Cañón: Queremos comunicar que el mensaje de Jesús puede ser captado por todos los hombres y mujeres, por los jóvenes y los niños, cada uno en el lenguaje que mejor sabe descifrar, y que le llega más cálidamente al corazón, sea el del arte o el del testimonio. Y queremos comunicar también que cada persona según su sensibilidad y su búsqueda, puede encontrar un grupo en la Iglesia donde compartir su búsqueda o su vivencia de fe, con personas que recorren caminos semejantes. Por último la celebración de la Eucaristía, expresión máxima de unidad y de alabanza, nos unirá a todos los presentes que quieran participar y nos abrirá a la Iglesia universal y al mundo.

El papa Francisco ha despertado mucho interés en todo el mundo... ¿Qué esperas de él mirando hacia el mundo del laicado?

- Camino Cañón: El día de su elección y en los días siguientes tuve la gran suerte de estar en Roma. Fue una vivencia muy hermosa porque todo el mundo estaba muy contento, y los italianos felices de tener un papa que hubiera elegido el nombre de Francisco. Hasta ahora, podríamos decir que es el papa de los gestos que entendemos espontáneamente y todos entendemos que podemos cambiar algo en lo concreto, en lo cotidiano, en los modos de relacionarnos con las personas a diario. Yo diría que con sus gestos está anunciando que la Buena Noticia es para todos, al modo como Jesús lo hizo con sus parábolas. Nos está invitando a preguntarnos si hay algo en nosotros que pueda cambiar.

Hay un mensaje para los laicos...

- Camino Cañón: En este sentido, es una invitación a los laicos a tener una forma de vida que me recuerda el contenido de la Carta a Diogneto al hablar de la vida de los primeros cristianos. Un modo de vivir que es anuncio de la fe. Desde el punto de vista eclesiológico, tengo la esperanza de que demos pasos en llenar de contenido la corresponsabilidad de los laicos en la Iglesia, de la que ya habló Benedicto XVI.

Has sido confirmada en la última asamblea plenaria del episcopado español como presidenta del Foro de Laicos. ¿Qué ha significado esto para ti? 

- Camino Cañón: Me siento agradecida por la confianza, se me da una segunda oportunidad que quiero aprovechar para sacar el mejor rendimiento al conocimiento adquirido durante los primeros cuatro años. Puede más en mí la ilusión que el peso de la responsabilidad. Con casi cincuenta asociaciones y movimientos tan plurales como los que integran el Foro de Laicos, relacionarse familiarmente con cada uno lleva tiempo. Con el trato cordial que existe y las ganas de la Comisión Permanente de sacar al Foro a la plaza pública, podremos hacer cosas interesantes. Nos hemos hecho presentes en varios momentos significativos de la vida de la Iglesia en estos últimos meses. Me gustaría que el laicado asociado fuera una cara atrayente de la Iglesia en nuestro momento de crisis.

El laicado asociado en España ¿tiene una espiritualidad de comunión? 

- Camino Cañón: Somos realidades muy distintas, algunas con una larga historia, otros con menos trayectoria, pero en todas encuentro el mismo deseo de vivirse y ofrecerse a otros como una comunidad que apoya la vida de seguimiento de Jesús de quienes la integran, con la inquietud de encontrar vías para transformar algún aspecto de la sociedad y de la cultura en la dirección del Reino de Dios. Creo poder decir que en este momento estamos dando pasos importantes en el reconocimiento mutuo y en la cercanía entre las personas. Un ejemplo concreto que puedo aportar es que desde la última asamblea del mes de noviembre, hemos dado el paso a poner en la página web del Foro convocatorias de formación de cualquiera de los movimientos y asociaciones, de modo que se abren a quienes quieran participar y beneficiarse de ellas.

*José Alberto Rugeles es miembro de los Heraldos de Evangelio y Vocal del Foro de Laicos de España.

Para más información: www.forodelaicos.com