Medalla de los Justos a un pequeño pueblo italiano

El sacerdote y las familias de San Zenone salvaron a 53 judíos

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ROMA, viernes 7 de octubre de 2001 (ZENIT.org).-Justo cuando la barbarie nazi parecía poder golpear inexorablemente a la población de fe hebrea, un sacerdote junto a algunas familias de San Zenone degli Ezzelini, en la provincia de Treviso (Italia), pusieron a salvo a 53 de ellos.

El heroísmo de los protagonistas fue recordado el pasado miércoles 5 de octubre en la Iglesia de San Zenone degli Ezzelini, en el transcurso de una ceremonia en el que el Instituto para la memoria de los mártires y de los héroes del Holocausto, Yad Vashem, ha conferido el reconocimiento de “Justo entre las Naciones” a la memoria de Oddo Stocco, a Ida Mozzachiodi Cobertaldo y, directamente, a Pierina Lessio en Gazzola, la única de los tres todavía con vida.

La encargada de entregar las medallas a la sobrina nieta de monseñor Oddo Stocco, a la hija de la señora Ida Mozzachiodi Colbertaldo y a la señora Pierina Lessio, fue Livia Link, consejera de la embajada de Israel en Roma, que en su intervención recordó el especial valor del reconocimiento que el Yad Vashem asigna a las personas que arriesgaron su propia vida para salvar la de los judíos perseguidos durante el periodo bélico.

Con palabras cargadas de emoción Pierina Lessio, de 90 años de edad, contó: “En mayo del '44 fuimos contactados por el párroco, el padre don Oddo Stocco, que nos pidió que escondiéramos a tres judíos. Era por la vida y no podíamos decir que no. Durante diez meses y medio nuestra casa se convirtió también en su casa y después de tantos años el recuerdo de aquel periodo todavía está vivo y me emociona”.

La señora María Dorotea Colbertaldo, nieta de Ida Mozzachiodi Colbertaldo, recordó las visitas de Giovanni Geschemay, titular del Feltrificio Veneto de Marghera, a su abuela.

“Mi abuela -explicó- había perdido en la gran guerra a su marido y vivía con los hijos, dos varones y una mujer. No dudó en acogerlo. Mi padre Giuseppe, cuando realizaban las redadas, lo llevaba con él a esconderse en los campos”.

Para don Antonio Ziliotto, párroco de la Iglesia de San Zenone, el reconocimiento del Yad Vashem “es un honor adecuado para una obra de gran valor. El amor de Dios es siempre el mismo: dar la vida por sus amigos. El amor de monseñor Stocco y de las familias de San Zenone estamos llamados a vivirlo con las misma intensidad de hoy: nuestro compromiso será todavía más grande a la luz de este reconocimiento”.

Las medallas de los Justos se han asignado gracias sobre todo al testimonio escrito de tres judíos polacos salvados, Kalman, Abraham Gredinger y Shlomo Rakower, que ya han muerto en Sao Paolo de Brasil, Sidney y Tel Aviv.

Contribuyeron también otras personas salvadas. Entre estas, tres viven todavía: Renzo Franco (Venecia), Haia Luigia Huberman (Génova) y Paolina Schilkmann Gredinger (Sidney).

Con la colaboración de 22 familias de su Comunidad, don Oddo acogió a 53 personas de fe judía: de estas 30 han sido identificadas con nombre y apellido, 4 sólo con el nombre y 2 sólo con el apellido. De 17 personas se han perdido las identidades anagráficas.

El alcalde San Zenone, Luigi Mazzaro, recordó además las veinte familias sanzenoneses que aunque no obtuvieron el reconocimiento israelí arriesgaron su propia vida para salvar a los judíos.

Las tres medallas de los justos de San Zenone se añaden a las 11 ya entregadas en la provincia de Treviso: cinco ciudadanos de Possagno, Ferdinando Isotton, Domenica De Biasio Isotton, Elvira Furlan Isotton (1990), Alessandro Bastianon y Fausto Cunial (1997), el notario Elio Gallina de Treviso (2007), Clelia Caligiuri De Gregorio de Piavon di Oderzo (1966) y los cuatro sacerdotes trevisanos: los padres Dalla Torre, De Zotti, Simeoni (1965) y Pasin (1999).

Presentes en la ceremonia estaban los alumnos de las escuelas primarias y secundarias de San Zenone que han querido hacer un homenaje a los premiados con una cita sacada de “Si esto es un hombre” de Primo Levi y con el canto"Auschwitz" de Francesco Guccini. Al final de la ceremonia, autoridades y participantes se trasladaron frente a la iglesia de San Zenone donde se le ha dedicado una calle en honor a monseñor Oddo Stocco.