Medio millón de visitas al pabellón vaticano de la Expo 2000 de Hannover

Una manera de evangelizar y de promover la reflexión entre los visitantes

| 848 hits

HANNOVER, 8 agosto (ZENIT.org).- La presencia de la Santa Sede en la Exposición Universal de Hannover (Alemania) se ha convertido en una oportunidad inesperada de presentación del mensaje cristiano a personas que nunca hubieran pisado una Iglesia. Desde el 1 de junio, fecha de la inauguración, hasta ahora, el número de visitantes del pabellón vaticano supera los 500 mil.



El tema del pabellón vaticano es el mismo del Jubileo: «Jesucristo, ayer, hoy y mañana». La pieza más valiosa expuesta es el «Mandylion» (literalmente tela que «no ha sido pintada por mano humana»), del siglo IV, normalmente conservado en el Vaticano, aunque proveniente probablemente de Edessa. La leyenda dice que fue encargado por un rey a su pintor. El pintor tuvo un encuentro con Jesús y lo retrató... El hecho es que existe una semejanza inquietante con el rostro de la Sábana Santa. Es la primera vez que el Mandylion se expone en Europa fuera del Vaticano. El recinto con una sugerente página web que puede ser visitada en http://www.expo-vatican.de.

Cinco son los temas que ofrece el pabellón vaticano: la paz y la justicia, la mujer, los niños, la familia y la dignidad y los derechos humanos. Cada tema se presenta de tres modos: con una obra de arte proveniente del Vaticano, una galería fotográfica y dos citas de Juan Pablo II.

El 3 de agosto pasado, por ejemplo, el recinto de exposiciones de la Sede Apostólica se llenó cuando tuvo lugar un Fórum sobre el tema «La familia hoy», organizado por la nunciatura apostólica alemana y por la organización internacional «Ayuda a la Iglesia necesitada». Christa Mewes, psicóloga y autora de libros de éxito, Janna Haaland Matlary, política y profesora de la Universidad de Oslo, Paul Kirchhof, ex juez constitucional alemán y el sacerdote yu filósofo español Alfonso Lopez Quintas, afrontaron las perspectivas de la familia desde un punto de vista ético, especialmente en el ámbito juvenil, así como los aspectos legales y políticos que inciden en la institución familiar hoy día a nivel internacional.

Al día siguiente, 4 de agosto, tuvo lugar una mesa redonda en torno al tema «Religiones mundiales en diálogo. Una contribución al futuro de la humanidad». En el encuentro, participó el cardenal Francis Arinze, presidente del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso, y Lord George Weidenfeld, editor británico particularmente interesado en el diálogo entre las religiones, quien organiza debate entre cristianos, musulmanes y judíos. El moderador fue Michael Mertes, subdirector del semanario católico alemán «Rheinischer Merkur». En primer lugar se habló sobre la manera en que la Iglesia católica promueve el diálogo y la colaboración con las demás religiones, a la luz de la declaración del Concilio Vaticano II «Nostra aetate». A continuación, se ilustró el papel y la actividad del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, que asiste a Juan Pablo II en la promoción de las relaciones de la Iglesia con las demás religiones. En particular, el cardenal Arinze explicó la manera en que la Iglesia promueve el diálogo con los creyentes para promover la paz, la justicia, los derechos humanos y el desarrollo.

«Percibí entre los presentes un gran intereses por conocer la manera en que la Iglesia católica establece contactos con los demás creyentes --explica el cardenal Arinze tras su encuentro en Hannover--. El auditorio quería saber si estos contactos ponen en peligro el anuncio de Jesucristo. Tuve que explicar que el mismo Concilio Vaticano II, que emanó el decreto "Nostra Aetate" para el diálogo interreligioso, publicó también en la misma sesión de 1965 el decreto misionero "Ad gentes": la misma Iglesia que predica a Jesús establece también contactos con los demás creyentes, pues la religión se propone, no se impone».

La Expo de Hannover permanecerá abierta hasta el 31 de octubre próximo. Es la trigésima de estas características desde que tuvo lugar la inaugural en Londres (1851). El tema de la exposición en su conjunto, que acoge a 180 países, es «Hombre, naturaleza, técnica: el nacimiento de un nuevo mundo».

Cuando acabe la Expo de Hannover el pabellón vaticano, construido en madera y cristal, será desmontado y transportado a Leipaja (Letonia), donde funcionará como centro parroquial para una comunidad de 15.000 fieles.