¿Medios de incomunicación? Benedicto XVI explica cómo evitar el peligro

En el mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2006

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CIUDAD DEL VATICANO, martes, 24 enero 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha dedicado su primer mensaje como Papa con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a presentar el fundamento capaz de evitar el que los medios de comunicación se conviertan en medios de incomunicación.



La propuesta del Papa constituye el lema que él mismo ha escogido para esa Jornada, que en este año se celebrará a nivel mundial el domingo 27 de mayo: «Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación».

Diariamente se experimenta que «la inmediatez de la comunicación no necesariamente se traduce en la construcción de la cooperación y la comunión en la sociedad», constata el pontífice.

El obispo de Roma constata «algunas tendencias dentro de los medios» que «engendran una forma de monocultura que oscurece el genio creador, reduce la sutileza del pensamiento complejo y desestima la especificidad de prácticas culturales y la particularidad de la creencia religiosa».

Se trata de «distorsiones que ocurren cuando la industria de los medios se reduce al servicio de sí misma o funciona solamente guiada por el lucro, perdiendo el sentido de responsabilidad hacia el bien común».

«¿No lloran nuestros corazones, muy especialmente, cuando los jóvenes son sujetos de expresiones degradantes o falsas de amor que ridiculizan la dignidad otorgada por Dios de cada persona humana y socavan los intereses de la familia?», se pregunta el Papa.

En este sentido, el mensaje se convierte en un examen de conciencia sobre la manera en la que los medios afrontan «la vida matrimonial y familiar», que tiene una importancia decisiva «el fundamento de cada cultura y sociedad».

Para promover tanto una presencia constructiva como una percepción positiva de los medios en la sociedad el Santo Padre presenta tres propuestas: «formación, participación y diálogo».

De este modo, profundiza en la última carta apostólica de Juan Pablo II, «El Rápido Desarrollo», dedicada precisamente a los medios de comunicación.

En primer lugar, sugiere, «la formación en el uso responsable y crítico de los medios ayuda a las personas a utilizarlos de manera inteligente y apropiada».

A continuación, propone la «participación en los medios» que «surge de su naturaleza», pues «son un bien destinado a toda persona». En este sentido, recuerda que todo medio de comunicación tiene un carácter de «servicio público», que exige «un espíritu de cooperación y co-responsabilidad».

En tercer lugar, según Benedicto XVI, «los medios de comunicación deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brindan la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz».

De este modo, según el Papa, los medios de comunicación se transformarán «en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela».

La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es la única que quedó instituida a propuesta del Concilio Vaticano II.