Mensaje pontificio presenta la «revolución cristiana» al Meeting de Rímini

«Dios, el Infinito, ha asumido nuestro carácter finito para poder ser percibido por nuestros sentidos»

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RÍMINI, lunes, 21 agosto 2006 (ZENIT.org).- Con un mensaje pontificio, en el que se presenta la auténtica «revolución cristiana», se inauguró este domingo en la localidad italiana de Rímini la 27ª edición del Meeting por la Amistad entre los Pueblos.



Esta iniciativa, organizada por el Movimiento Comunión y Liberación, congregará hasta el 26 de agosto a unas 700.000 personas a través de más de 120 actos públicos (conferencias, debates, presentaciones de libros), 18 espectáculos, 12 exposiciones, 10 torneos deportivos, en el recinto de una feria que ocupa 168.000 metros cuadrados.

En esta ocasión el tema escogido está tomado de un pensamiento de monseñor Luigi Giussani, fallecido el 22 de febrero de 2005, fundador de esta nueva realidad eclesial: «La razón es exigencia de infinito y culmina en el suspiro y en el presentimiento de que este infinito se manifieste».

El mensaje, enviado en nombre del Papa por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, leído en la misa de inauguración del evento por Emilia Guarneri, presidente de la Asociación organizadora del Meeting, reflexiona precisamente sobre este argumento.

«El hombre “sabe”, tiene el confuso y nítido presentimiento de que está hecho para un destino infinito, que por sí solo puede colmar ese “espacio” que experimenta en su interior, un espacio que tiene que ser llenado», comienza constatando el mensaje.

El ser humano, añade, «experimenta un ansia de búsqueda continua, que va siempre más allá, más allá de lo alcanzado».

«Y sin embargo --constata--, esta búsqueda del Infinito parece que está “condenada” a desarrollarse en el límite de lo que es “finito”. El hombre, de hecho, al igual que la realidad a la que aplica su fuerza de conocimiento, siempre está condicionado por el tiempo y el espacio, así como por el límite de sus capacidades».

Entonces, surge espontáneamente la pregunta, que el mensaje presenta así: «¿Cómo puede solucionar esta paradoja? ¿Cómo se pude realizar a sí mismo si lo que le permite lograrlo está estructuralmente más allá de su alcance?».

La respuesta constituye «la perenne verdad del cristianismo», asegura: «Dios, el Infinito, ha asumido nuestro carácter finito para poder ser percibido por nuestros sentidos y, de este modo, el Infinito ha “alcanzado” la búsqueda racional del hombre finito».

«En esto consiste la “revolución” cristiana: Dios Creador “sale al paso”, hoy y permanentemente, de la búsqueda racional del hombre que tiende hacia Él; sale al encuentro de la criatura que suspira por Él».

Por este motivo, el Santo Padre pide a través del mensaje que el Meeting de Rimini recuerde a sus participantes que «el infinito se ha hecho “encontrable”, que todo hombre puede conocer a Dios y saciar en Él su propia sed».

El mensaje concluye pidiendo oraciones para Tierra Santa y para Oriente Medio para que «los pueblos que residen en esas tierras se reconozcan como hermanos y colaboren en la construcción de una paz justa y duradera».