Mensaje vaticano a los musulmanes al final del Ramadán

“Cristianos y musulmanes: promover la dimensión espiritual del hombre”

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes 19 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el mensaje del presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso a los musulmanes por el final del Ramadán, titulado Cristianos y musulmanes: promover la dimensión espiritual del hombre y publicado este viernes por la Oficina de Información de la Santa Sede.

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Queridos Amigos musulmanes,

1. La conclusión del mes de Ramadán ofrece al Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso la grata oportunidad de dirigiros sus deseos más cordiales de que los esfuerzos generosamente realizados durante este mes traigan todos los frutos espirituales esperados.

2. Este año, hemos creído oportuno privilegiar el tema de la dimensión espiritual de la persona humana. Se trata de una realidad que nuestras dos religiones consideran de primordial importancia, frente a los desafíos planteados por el materialismo y la secularización. La relación de todas las personas con la trascendencia no es un momento de la historia, pertenece a la naturaleza humana. ¡Nosotros no creemos en el azar, estamos convencidos –lo experimentamos- de que Dios hace nuestro camino!

3. Cristianos y musulmanes, más allá de sus diferencias, reconocen la dignidad de la persona humana dotada de derechos y deberes. Piensan que la inteligencia y la libertad son dones que deben incitar a los creyentes a reconocer estos valores que son compartidos porque están fundamentados en la misma naturaleza humana.

4. Es por eso que la transmisión de estos valores humanos y morales a las jóvenes generaciones constituye una preocupación común. Nos corresponde hacerles descubrir que existe el bien y el mal, que la conciencia es un santuario a respetar, que cultivar la dimensión espiritual hace más responsable, más solidario, más disponible para el bien común.

5. Cristianos y musulmanes son demasiado a menudo testimonios de la violación de lo sagrado, de la desconfianza de la que son objeto los que se dicen creyentes. No podemos más que denunciar todas las formas de fanatismo y de intimidación, los prejuicios y las polémicas, así como las discriminaciones de las que a veces son objeto los creyentes en la vida social y política y en los mass media.

6. Estamos espiritualmente cerca vuestro, queridos Amigos, pidiendo a Dios que os dé energías espirituales renovadas y os presentamos nuestros mejores deseos de paz y de bienestar.

Jean-Louis Cardinal Tauran

Presidente

Arzobispo Pier Luigi Celata

Secretario

[Traducción del original francés por Patricia Navas

©Libreria Editrice Vaticana]