México: Anunciando la alegría de un alma misionera

Diez mil jóvenes en el 11 Congreso Nacional Juvenil Misionero

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Por Javier Vidal, Francisco Nazario, Damaris, Raúl Robles y Anabel Campuzano 

COATZACOALCOS, domingo 22 julio 2012 (ZENIT.org).- La alegría, el entusiasmo, la energía y el compromiso con Cristo y la propagación del Evangelio, fueron las características de los más de diez mil jóvenes, que llegaron el jueves desde muy temprano a las instalaciones del Centro de Convenciones de la ciudad de Coatzacoalcos para participar del 11º Congreso Nacional Juvenil Misionero (11 CONAJUM).

Este evento tiene como finalidad despertar e incrementar la conciencia misionera de los jóvenes participantes, concluyendo con la Misa de Clausura el domingo 22 de julio y con el envío de misioneros religiosos, religiosas, sacerdotes y laicos a diversas partes del mundo donde la Buena Nueva de Cristo aún no es conocida.

Durante los días restantes en que se desarrolló el CONAJUM, los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar cinco ponencias magistrales que les ayudaron a formarse como discípulos misioneros de Jesús: “La urgencia de una Misión Evangelizadora” por monseñor Roberto Domínguez Couttolenc, obispo electo de Ecatepec; “Vivamos la alegría de evangelizar” por monseñor Fabio Martínez Castilla, obispo de Ciudad Lázaro Cárdenas; “Proclamar el Evangelio de Jesucristo a todo los hombres” por monseñor Maximino Martínez Miranda, obispo de Ciudad Altamirano; “Tiempo de Nueva Evangelización” por monseñor Vittorino Girardi, obispo de la Diócesis de Tilarán Liberia, Costa Rica y “Seamos testigos de Cristo misionero” por monseñor Rafael Sandoval Sandoval, obispo de Tarahumara.

Así mismo, tuvieron la oportunidad de escuchar testimonios de diversos misioneros, con la finalidad de conocer la realidad a la que se enfrenta todo aquel que sigue a quien es el Camino, la Verdad y la Vida. Ejemplo de ello es la exposición misionera instalada en la explanada de la Expo Feria, en donde diversos institutos con carisma misionero se reúnen para explicar a los jóvenes la alegría de ser discípulos misioneros de Jesús, y así despertar en ellos su vocación para que se consagren a la misión.

Sin olvidar los momentos de animación y el trabajo que realizaron en los momentos en que se dividieron en foros. En total fueron 22 foros donde los jóvenes congresistas tuvieron la oportunidad de formarse y trabajar en pequeños contingentes y exponer lo que aprendieron y a lo que se comprometieron a realizar en sus respectivas Diócesis, una vez que finalice el 11 CONAJUM.

También, el espíritu misionero se vio reflejado durante la Marcha Misionera, que se realizó en las inmediaciones del malecón costero el sábado 21 de julio a partir de las 18 hrs, partiendo de la Plaza de las Culturas y finalizando con un magno evento cultural en el Hemiciclo a los Niños Héroes.
Segunda Jornada

Desde muy temprano comenzaron las actividades del Congreso, que reunió a los congresistas en el foro principal acompañados con tambores, yembes y matracas.

Las porras y gritos de euforia no se hicieron esperar, se dejaba ver el movimiento de las banderas con los cinco colores misioneros, al compás del Himno Misionero “Juventud Misionera, anuncia a Cristo donde quiera” dirigido por el Ministerio de Canto y Música “Shaddai”.

Concluida la animación se dio lugar a la procesión y entronización de la Cruz y las Sagradas Escrituras –signos importantes en la misión– mientras se entonaba el canto "Alma misionera”.

Una vez entronizadas las Sagradas Escrituras, el presbítero Jorge Cruz Alór proclamó el Santo Evangelio según San Marcos, dando paso a la Lectio Divina dirigida por el presbítero Toribio Tapia Bahena de la Diócesis de Ciudad Lázaro Cárdenas, quien hizo hincapié sobre la diferencia entre una fe perfecta y una fe completa, siendo esta la que todo cristiano debe de poseer. "El discípulo misionero no es un superhombre, es un hombre que busca, que se cansa, que se desanima y también, desgraciadamente, puede cometer pecado", añadió.

Posteriormente invitó a un joven a proclamar nuevamente el Evangelio, ofreciéndoles un breve tiempo para reflexionar y compartir los unos con los otros lo que entendieron de las escrituras. Un grupo de jóvenes, de las distintas Diócesis participantes, pasaron al escenario para compartir lo que experimentaron al meditar la Palabra de Dios.

Finalizada la Lectio Divina y tras haber recordado las actividades del día anterior, inició la primera conferencia magistral titulada “La urgencia de una misión evangelizadora” impartida por monseñor Roberto Domínguez Couttolenc, obispo de la Diócesis de Ecatepec.

Enmarcó la importancia de llevar a los demás la Palabra de Dios, puesto que en la medida en que salvamos a los demás dándoles a conocer a quien es el Camino, Verdad y Vida, nos salvamos nosotros mismos. Concluyó que México tiene que valorar, evangelizar las culturas y anunciar a Cristo donde no es aceptado.

En todo momento se ha exhortado a la juventud para llevar la Palabra de Dios y su esperanza de Vida a todos los pueblos del mundo, siendo siempre testimonio y Rostro de Cristo.

La segunda conferencia llevó por título “Vivamos la alegría de evangelizar”, a cargo de monseñor Fabio Martínez Castilla, obispo de Ciudad Lázaro Cárdenas: “Sin duda alguna, no hay mayor alegría que la que puede expresar un joven enamorado de Cristo para anunciarlo en cualquier rincón”.

Durante el tema exhortó a la juventud a ser un modelo de alegría como la Virgen María y finalizó con una pregunta: "¿Saben cómo nos parecemos mas a Jesús? Cuando estamos crucificados".

Después de otra ronda de cantos de animación y dinámicas en las que participaron jóvenes de Venezuela, Torreón y Tepic, llegó el turno de escuchar el testimonio misionero que compartió la hermana Norma Allen Brawn, Misionera Comboniana.

Una vez terminado el horario de comida, los jóvenes se incorporaron a los 22 foros, donde diferentes conferenciantes expusieron sus temas como: “Cooperación misionera”, “La misión en la Verbum Domini”, “La Misión en Aparecida”, “María Reina de las Misiones”, entre otros.

Finalizada la intervención de los ponentes, los congresistas se reunieron en equipos para señalar los puntos principales y llegar a una conclusión, momento que permitió un mayor aprendizaje.

Así, entre conferencias, testimonios, animación y trabajo en equipo, los jóvenes pudieron disfrutar de este segundo día de actividades que día a día se ponen mejor y contagian la alegría de anunciar a Cristo donde quiera.

Es impresionante la participación y respuesta de la juventud de todo el país en los CONAJUM, que sin duda alguna, pretenden formar personas con valores humanos y cristianos, capaces de respetar a los demás y cuidarse unos a otros, fomentando siempre la Paz, la fraternidad y el Amor, el cual viene de Cristo Jesús.