México: El obispo de Apatzingán con miles de fieles en marcha por la paz

Mons. Velázquez Patiño no aceptó la custodia policial, a pesar de las amenazas

Roma, (Zenit.org) Redacción | 741 hits

El obispo de la diócesis mexicana de Apatzingán, Miguel Velázquez Patiño, no ha sido sometido a una estrecha vigilancia por la policía y ni las fuerzas federales a pesar de ser objeto de una inminente agresión por parte del crimen organizado, indicó la Agencia Fides.

Según muchos medios de la ciudad de Apatzingán de hecho, el pasado domingo 3 de noviembre, alrededor de las 22 horas, unos cuarenta coches de la policía federal llegaron a la casa del Obispo, junto a la Catedral para llevarlo a un cuartel militar, con el fin de impedir una agresión inminente identificada a través de la interpretación de algunos teléfonos satelitares.

La nota enviada a la Agencia Fides por una fuente fiable aclara la situación: Mons. Patiño Velazquez no tiene ninguna escolta, ni protección militar ni tampoco la desea. La realidad es que la población de la zona vive en un clima de gran tensión y miedo desde hace mucho tiempo, a causa de la violencia de las bandas criminales. El 16 de octubre, el Obispo había publicado una carta en la que denunciaba que la región del Valle de Apatzingán estaba sometida a la delincuencia organizada. “Han aumentado los secuestros, asesinatos y sobornos, hasta el punto que familias enteras han emigrado por el miedo y la inseguridad en la que estamos viviendo”, escribía el obispo.

Inmediatamente después la Conferencia Episcopal Mexicana había recogido este grito de alarma, lanzando un llamamiento a la intervención urgente del gobierno, dada la gravedad de la situación en la zona de Michoacán.


En el fin de semana que acaba de pasar, Mons. Patiño Velázquez ha encabezado una marcha de paz organizada por la Iglesia Católica para infundir calma y serenidad en la población. “Hemos bajado a las calles para volver a encender la esperanza de toda la población. ¡Queremos la paz!” ha dicho el obispo, junto con un grupo de sacerdotes y religiosos a los que se sumaron varios miles de fieles. 


La marcha ha partido de 5 parroquias de la diócesis, llegando a la Catedral, donde se ha celebrado la misa por la paz en el estado de Michoacán.