México también es responsable de la “Ley Arizona”

Habla Mario Ángel Flores, de la Comisión Teológica Internacional

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MÉXICO, jueves 20 de mayo de 2010 (ZENIT.org - El Observador).- La llamada "Ley Arizona" ha despertado una oleada de protestas en todos los países que comparten con México la realidad de la emigración a Estados Unidos.

ZENIT - El Observador ha entrevistado sobre este tema al padre Mario Ángel Flores, quien es miembro de la Comisión Teológica Internacional y durante muchos años se ha encargado de la promoción de la cultura en la arquidiócesis primada de México.

-¿Cuál es su opinión sobre la “Ley Arizona”?

P. Mario Ángel Flores.- La ley es discriminatoria tal como está planteada; sin embargo, es una ley legítima para el control de una inmigración muy desbordada. Es una ley que no debe apoyarse, porque no tiene sustento, por el hecho de que certifica como sospechosa a cualquier persona con características latinas… El solo hecho de pertenecer a una raza ya los hace sospechosos, y se violan los derechos humanos, que es lo más grave.

-Esta ley, ¿va contra la racionalidad de la Iglesia?

P. Mario Ángel Flores.- Sí, debido a que también criminaliza a quienes ayuden a indocumentados. Por otra parte, la clase política en México no ha dado respuesta a la falta de empleo, distribución de la riqueza y los bienes (salarios). En los últimos diez años los actores políticos han sido —más que antes— los diputados y senadores.

Desafortunadamente todo se concentra en los partidos políticos que están llevando a la ruina a nuestro país, por razones de partidismo y no de visión de Estado. No se han abierto las posibilidades de mejores inversiones, y en materia de una mejor repartición de los bienes, que tantas veces se ha propuesto, nada se ha hecho. En México hay culpa de que en el extranjero se llegue a ese tipo de leyes discriminatorias, porque no hay soluciones en nuestro país.

-¿Hay temor porque mexicanos y demás hispanoamericanos invadan el territorio estadounidense?

P. Mario Ángel Flores.  Sí, ellos están temerosos de una inmigración desbordada de personas que no tienen alguna formación (capacitación); de recibir a una sobrepoblación de inmigrantes. Desde ahí se comprende una preocupación legítima. Pero no puede solucionarse un problema con otro que es la discriminación y el no reconocer los derechos humanos.

-Como Iglesia  de México, ¿qué podemos hacer?

P. Mario Ángel Flores.  Presionar más para que esta situación cambie. El gobierno de México no puede abolir las leyes discriminatorias emitidas en el extranjero.   Lo que se debe hacer es mejorar nuestro país teniendo mejores diputados y senadores, que son muy buenos para hablar, pero no han hecho nada  en los últimos diez años.

-¿El Estado de Arizona está en su derecho de aplicar esta ley?

P. Mario Ángel Flores.  Cada Estado está en su derecho de aplicar leyes justas en su territorio, pero no injustas, y está en su derecho de preocuparse por una inmigración desordenada; pero la solución no es esta ley injusta y discriminatoria. Una ley injusta no tiene por qué seguirse. Junto al reclamo por la injusticia de esta ley; los mexicanos debemos promover los empleos y la justa distribución de la riqueza.

Por Sergio Estrada