Mientras las negociaciones de paz se reanudan en Cuba, las FARC suspenden la tregua

La Iglesia colombiana pidió a los rebeldes que suspendan los atentados para favorecer negociación

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1201 hits

Apenas retomado en Cuba el negociado de paz entre el Gobierno de Colombia y los guerrilleros marxistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el jefe de la negociación de los rebeldes, Ian Márquez, anunció la suspensión del cese de fuego unilateral declarado dos meses atrás, motivando la medida ante el rechazo de Bogotá de aceptar la tregua. “Con la muerte en el corazón, debemos admitir que volvemos a una guerra que en este país nadie quiere” dijo.

Pocos días antes, el viernes 18 de enero, el secretario de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor José Daniel Falla, había solicitado a los líderes del grupo narcoterrorista de las FARC que ordenaran la continuación de la tregua unilateral para favorecer la realización de los diálogos de paz que actualmente se dan en Cuba.

“Los que supuestamente ellos están defendiendo, la población civil, son los que terminan sufriendo. Es una incoherencia en su manera de actuar. Yo pediría que si están sentados en la mesa de diálogo y tienen una intensión sincera, pues que demuestren los argumentos que tienen, y no por la fuerza” indicó monseñor Falla.

Las actuales conversaciones en La Habana, iniciadas en octubre del año pasado en Oslo, no obtuvieron concesiones militares por parte del gobierno del presidente Juan Manual Santos. Y Bogotá explicó el rechazo de la tregua recordando el fracasado negociado de paz, entre 1998 y 2002, durante el gobierno de Andrés Pastrana, cuando fue desmilitarizada la región del Cagua para favorecer el diálogo de paz, iniciativa aprovechada por las FARC para reforzar sus posiciones y transformar la región en su base de acciones terroristas y secuestros.

Marquez subrayó que los guerrilleros respetaron la tregua, lo que también fue admitido por el presidente Santos: “Fue respetada aunque con algunas excepciones”. Si bien las fuentes oficiales hablaron de 57 acciones violentas por parte de las FARC.

Y para dejar claro el apenas declarado fin de la tregua, las FARC dinamitaron este lunes, tres tramos del oleoducto en Putumayo, dejando sin luz a varias zonas de dicha región y poniendo en peligro la meta de un millón de barriles de crudo diarios fijada por el Gobierno.

Diversos grupos del Congreso colombiano, por su parte, pidieron coherencia a la guerrilla pues mientras uno de los dos negociadores declaró a través de un diario cubano que la guerrilla tenía prisioneros de guerra, el otro negó rotundamente la afirmación.

Un tratado de paz, que en realidad debería ser más bien el inicio de un proceso de paz, pues según lo declarado en noviembre pasado por el cardenal Rubén Salazar a ZENIT, “cincuenta años en los que ha corrido mucha sangre, muchas víctimas y heridas profundas, no es fácil pensar que de un momento a otro toda esa historia pueda ser sanada”. (ver ZENIT: http://www.zenit.org/article-43738?l=spanish).

El gobierno del presidente Santos había fijado el mes de noviembre del presente año como una primera fecha para llegar a la firma de un tratado de paz, según indicó días atrás el ministro del Interior Fernando Carrillo, quien sobre el primer tema de agenda, la cuestión de la propiedad de la tierra aventuró: "El Gobierno espera que, de acuerdo al cronograma, para Semana Santa ya se haya evacuado el tema agrario y se comience con la discusión del segundo punto. Incluso puede ser antes".

El vicepresidente Angelino Garzón, exsindicalista de izquierda, quien participó como facilitador para un acuerdo humanitario con las FARC, indicó ayer en la pagina web de la vicepresidencia: "Los portavoces de las FARC no pueden continuar pidiéndole lo imposible al Gobierno, porque eso también atenta contra el deseo de paz de la sociedad".

En la Habana el diálogo debía retomar las 546 propuestas realizadas por la sociedad civil en un forum sobre desarrollo agrario que se realizó en noviembre en Bogotá, sumadas a las casi 30 mil propuestas de ciudadanos a través de la página web creada para esta finalidad y las recogidas por la Comisión del paz del Congreso en nueve regiones del país.

El actual negociado en Cuba es el cuarto intento entre el gobierno y el grupo marxista considerado entre los más sanguinarios del planeta y es el primer intento de negociado con base en un país del exterior.