Miércoles 13, segundo día del cónclave

Dos votaciones por la mañana y dos por la tarde. El nuevo sistema de fumata y los fumógenos utilizados

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1651 hits

Ha iniciado hoy el segundo día del cónclave. Los cardenales concelebraron a las 8,15 aproximadamente la misa en la Capilla Paolina y desde allí, se han dirigido para las votaciones del cónclave. Se prevén dos votaciones por la mañana y dos por la tarde.

Las 'fumatas' son al terminar la sesión de la mañana y la de la tarde, o sea hacia el medio día y al anochecer, a no ser que el papa sea elegido en la primera votación de la mañana o en la primera de la tarde. En este caso la 'fumata' que será blanca, se verá en la chimenea que sale de la Capilla Sixtina entorno a las 11 o de las 17 horas.

El nuevo sistema para la 'fumata', permite distinguir bien el humo blanco, que indica la elección del pontífice, del humo negro, que indica que aún no ha sido elegido.

Desde el Cónclave de 2005, para poder distinguir mejor el color de las fumatas --indicó el Vatican Information Service- se utiliza un aparato auxiliar con fumógenos además de la estufa tradicional donde se queman las papeletas de las votaciones.

Este aparato está instalado al lado de la estufa, y tiene un compartimento donde --según el resultado de las votaciones- se colocan pastillas que contienen fumógenos de diferente composición. El encendido se realiza mediante una centralita electrónica, y dura varios minutos, al mismo tiempo que en la estufa se queman las papeletas.

Para conseguir el color negro de la fumata, la composición química de los fumógenos es: perclorato de potasio, antraceno y azufre. Para la fumata blanca se usa clorato de potasio, lactosa y colofonia.

La colofonia, llamada también "pez de Castilla", es una resina natural de color ámbar obtenida de las coníferas. Antiguamente, para producir el color negro se usaba el nerohumo o la brea, y para el blanco, paja mojada.

Las chimeneas de la estufa y del aparato auxiliar se unen en un único conducto, realizado en bronce, que desde el interior de la Capilla Sixtina desemboca cerca de la cumbrera de la cobertura del edificio. Para mejorar el tiro, las chimeneas se calientan con una resistencia eléctrica. Además tienen un ventilador de reserva.