Miles de «voluntarios de Dios» de todo el mundo se reúnen en Budapest

Realidad surgida en el seno de los Focolares

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ROMA, BUDAPEST, martes, 5 septiembre 2006 (ZENIT.org).- «La fraternidad» como «clave innovadora para los distintos ámbitos de la sociedad: economía, derecho, comunicación, política, desarrollo»: es la propuesta que se lanzará desde la multitudinaria Manifestación Internacional que promueve el Movimiento de los Focolares en Budapest.



Once mil participantes de 64 países de los cinco continentes se esperan en la capital húngara el 16 de septiembre en esta iniciativa, convocada en el contexto del 50º aniversario de los trágicos hechos que vivió el país, explica el movimiento eclesial en un comunicado.

De hecho, «el testimonio de otra revolución, la de los “voluntarios de Dios” nacidos aquel año en respuesta a las aspiraciones de paz y libertad», trazará todo el encuentro.

Éste se podrá seguir en directo vía satélite y por Internet en italiano, inglés, español y portugués. En Budapest, en el «SportArena», las traducciones alcanzarán los 26 idiomas.

«Muchos desafíos, una propuesta: la fraternidad» será el eje de esta Manifestación Internacional, cuya intención es brindar respuesta, entre otros retos, «a los desequilibrios producidos por la economía de mercado globalizada, al difundido déficit de legalidad, a la cuestión de una política de servicio del bien común y de una comunicación no sometida a los poderes económicos ni políticos».

Resultados concretos, fruto de la experiencia vivida en los contextos culturales y ámbitos sociales más diferentes, respaldarán esta respuesta de fraternidad.

Por ello, en esta cita mundial, los promotores prevén la presentación –en el campo económico- del proyecto «Economía de comunión» aplicado a las empresas de producción y servicio, y la visión cultural que la inspira.

En los terrenos del derecho y de la política se pondrá de manifiesto el impacto de la fraternidad sobre «la cuestión crucial de la legalidad», y también sobre «la actuación política» como «fundamento y principio de la libertad y de la igualdad».

Por su parte, en el ámbito social de la comunicación «se evidenciarán las potencialidades de los medios para componer» la familia humana «en unidad en la diversidad».

El marco de esta Manifestación Internacional dará ocasión para lanzar igualmente desde Budapest un proyecto a favor del desarrollo social y cultural del continente africano a través de becas de estudio, adelantan los organizadores.

Además se espera un mensaje de la fundadora y presidente del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich, con el título «Nuestra respuesta a la noche cultural y colectiva de hoy».

El germen del encuentro mundial en Budapest
El núcleo de vida y pensamiento que se presentará en Budapest nace de la contribución de miles de personas, principalmente de los «voluntarios de Dios» --laicos comprometidos a vivir verdaderamente el Evangelio en todo lugar y contexto--.

Los «voluntarios de Dios» -una rama del Movimiento de los Focolares- fueron suscitados por Chiara Lubich como respuesta al grito que brotaba del pueblo húngaro en el momento de la invasión de su país por parte de las tropas soviéticas, en noviembre de 1956.

Los dos días previos a la Manifestación Internacional se reunirán 9.000 «voluntarios de Dios» -actualmente son unos 20.000 en 80 países- con intención de vivir un retorno a las raíces de su historia y un relanzamiento de su compromiso por la sociedad.

La web http://budapest2006.focolare.org, en constante actualización, abre al internauta la posibilidad de consultar el programa de este acontecimientos, los textos de las intervenciones (desde la tarde del 15 de septiembre) traducidos a una veintena de idiomas, información detallada sobre la Acción Fraternidad con África, un foro de intercambio de mensajes y las observaciones técnicas para seguir la Manifestación Internacional en directo.

La fraternidad de la familia humana es la meta del Movimiento de los Focolares (http://www.focolare.org), fundado en 1943 con su nexo vital en la espiritualidad de la unidad que procede del Evangelio.

Actualmente está difundido en 182 países; abraza a algunos millones de personas entre miembros y simpatizantes de toda edad y condición, raza, cultura, vocación y credo.

Constituye un camino privilegiado para la unidad y el diálogo: en el seno de la propia Iglesia católica, entre las distintas Iglesias, con los judíos, entre religiones y con personas sin credo específico.