Milingo le pide a María Sung apartarse de su vida, pues desea volver a la Iglesia

Ya no hay dudas

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ROMA, 25 Ago. 01 (ACI).- Luego que la secta Moon pusiera todos los obstáculos posibles para el encuentro entre María Sung y el ex Arzobispo de Zambia Emmanuel Milingo, el Prelado decidió finalmente aparecer en la televisión italiana para dirigirse a ella y pedirle que le permita continuar con su proceso de retorno a la Iglesia.

Pese a que un encuentro entre Milingo y la mujer que el controvertido "reverendo" Sun Myung Moon le escogió como "esposa" había sido fijado para el viernes 24 en la Embajada de Corea del Sur ante el gobierno Italiano, las exigencias planteadas por la secta para el encuentro hicieron a Milingo desistir.

En cambio, el Prelado se presentó en el Telenoticiero de la RAI 1 a las 8:00 p.m. –hora local–, para confirmar personalmente su deseo de retornar a la Iglesia y de separarse de María Sung.

Milingo dio también lectura a la carta que le había enviado a María Sung, y que ésta nunca llegó a leer. En la carta le dice que "mi madre la Iglesia Católica me ha llamado a regresar a su seno. Las Palabras del Santo Padre me han conmovido: ‘en nombre de Jesucristo, regresa a la Iglesia’. Mi más vivo deseo es el de obedecer al Santo Padre y someterme a las leyes de la Santa Madre Iglesia".

Además, la carta agrega: "te amo como a una hermana, seguiré rezando por ti durante toda mi vida. El Señor te bendiga.

Durante la entrevista, en la que apareció con una barba crecida, Milingo señaló además que "si la carta hubiera llegado a María, ella hubiera comprendido, pero ellos (los miembros de la secta de la Unificación) impidieron que ésta llegara a ella, como han podido ver".

"Apelamos a ellos, a los que la controlan, para que la dejaran leer la carta", señaló también el Prelado, aludiendo a los enviados por la secta a Roma, incluyendo al mismo portavoz de Moon, Philip Schanker.

Finalmente, el entrevistador le preguntó: "Si pudiese regresar al pasado, ¿Haría nuevamente todo lo que ha hecho?". "No", respondió escuetamente Milingo.