Monseñor Cañizares: La reforma de las clases de religión en España tuvo consenso político

| 463 hits

MADRID, 17 julio 2003 (ZENIT.org).- Monseñor Antonio Cañizares --arzobispo de Toledo, Primado de España y presidente de la comisión episcopal de Enseñanza y Catequesis-- ha lamentado este jueves la actitud de algunos dirigentes socialistas que, tras los diálogos mantenidos entre Iglesia y PSOE, se mostraron contrarios a que la asignatura de Religión se equiparase al resto de materias docentes.



Las declaraciones de monseñor Cañizares tuvieron lugar durante una rueda de prensa celebrada en la Casa de la Iglesia de Madrid tras las reuniones mantenidas por el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

La reforma de las clases de Religión contó con el visto bueno de «personalidades de máximo nivel» del PSOE (Partido Socialista), afirmó el prelado. Aunque no citó nombres, aseguró que la reforma se pactó «de manera dialogada y consensuada».

«Si ha habido después marcha atrás por parte del PSOE, habrá que preguntarles a ellos por qué lo han hecho», manifestó. «Que digan públicamente que no quieren libertad religiosa ni formación humanística», invitó el arzobispo de Toledo, advirtiendo de que «un bien ha de sustituirse por algo mejor», añadió.

Además, en su opinión, fue «exquisito» el respeto que reinó durante las negociaciones de la Ley Orgánica de Calidad entre gobierno e Iglesia.

Durante la rueda de prensa, el sacerdote Juan Antonio Martínez Camino, secretario general y portavoz de la CEE, leyó un comunicado en el que los obispos españoles expresan su satisfacción por el hecho de que a la Religión –que ahora pasará a llamarse «Sociedad, Cultura y Religión»– se le conceda el mismo rango que al resto de asignaturas (como Matemáticas o Lengua).

«De este modo se hace más efectiva para los católicos la libertad religiosa en el ámbito de la enseñanza», apuntan los prelados.

La medida además «ofrece un marco más adecuado para que todos los alumnos adquieran una formación de calidad acerca del hecho religioso, realidad humana que, con independencia de la opción personal en este ámbito, no puede ser desconocida sin graves consecuencias negativas para las personas, la cultura y la convivencia».

Equiparar la asignatura de Religión al resto de materias «no se trata de un favor o privilegio que otorga el gobierno a la Iglesia» ya que, como explican los obispos, «responde a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales entre el Estado y la Santa Sede que estipula, en su apartado II, que la enseñanza de la religión católica se ofrecerá “en condiciones equiparables a las demás asignaturas fundamentales”».

Respeta asimismo lo establecido en el artículo 27.3 de la Constitución Española, que señala: «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones».

«Sería un privilegio si favoreciera a un determinado grupo social, pero beneficia a toda la sociedad», matizó monseñor Cañizares.

Los obispos recuerdan igualmente en su nota que «los alumnos, o sus padres, siguen disfrutando de la libertad de optar o no por la enseñanza de la religión y la moral católica».

Monseñor Cañizares constató finalmente que existe «un interés real por la enseñanza religiosa católica que se demuestra en el más del 80% de los padres que escogen Religión para sus hijos».