Monseñor Eterović: la comunión es la clave en Oriente Medio

Tercera reunión del Consejo especial del Sínodo

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 12 de abril de 2011 (ZENIT.org).- La comunión entre los cristianos es la clave de la supervivencia de los cristianos en Oriente Medio, como lo fue de la primera comunidad cristiana de Jerusalén.

Lo recordó el secretario general del Sínodo de los Obispos, monseñor Nikola Eterović, durante la tercera reunión del Consejo Especial para Oriente Medio de la Secretaría General del Sínodo, que tuvo lugar a finales de marzo, y de la que ha informado hoy la Santa Sede.

Este Consejo se encarga de elaborar el material trabajado durante el pasado Sínodo para Oriente Medio de octubre, con vistas a elaborar un esquema de texto de referencia para la redacción de la exhortación postsinodal que el Papa Benedicto XVI deberá realizar como conclusión de los trabajos.

La reunión se celebró en el Vaticano el 30 y 31 de marzo, y en ella monseñor Eterović subrayó las líneas guía de las intervenciones del Papa Benedicto XVI durante el Sínodo.

También hizo referencia a la situación actual de Oriente Medio, que obliga a los cristianos, afirmó, a seguir el ejemplo de la primera comunidad de la Iglesia, en la que todos daban testimonio de comunión, aún viviendo las dificultades derivadas de la novedad de la vida que habían abrazado, entre ellas la oposición y la enemistad de muchos.

Durante la reunión, se profundizó en la situación actual de las Iglesias de Oriente Medio, y hubo un intercambio de pareceres sobre la actual situación político-social de esta región del mundo, según informa la nota final de la reunión hecha pública hoy por la Santa Sede.

“La situación precaria debida a movimientos sociopolíticos interesa de cerca a las Iglesias, que comparten las alegrías y las preocupaciones de los ciudadanos, obligados en muchos casos a emigrar a causa de la violencia, de la falta de trabajo, de la restricción de la libertad religiosa, del reducido espacio de la democracia”.

Por otro lado, “sigue siendo urgente la necesidad de un diálogo libre y fructífero con las demás religiones y con los legítimos representantes de los poderes civiles”.