Monseñor Mamberti fue recibido cordialmente por el gobierno de Cuba

El ministro de Exteriores vaticano calificó el diálogo de “fructífero”

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LA HABANA, jueves 17 de junio de 2010 (ZENIT.org).- El secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, monseñor Dominique Mamberti, llegó a La Habana este martes 15 de junio, dando inicio a una visita que tiene como objetivo conmemorar los 75 años de relaciones entre el Vaticano y la República de Cuba, y participar en la X Semana Social Católica.

A su llegada –informa la revista archidiocesana de La Habana Palabra Nueva- monseñor Mamberti fue recibido en el aeropuerto José Martí por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, monseñor Angelo Becciu, nuncio apostólico en Cuba, monseñor Emilio Aranguren, obispo de Holguín y presidente de la Comisión Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y la señora Caridad Diego, jefa del Departamento de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista.

Monseñor Dominique Mamberti, dijo, según informa Prensa Latina, que se siente feliz de compartir con las autoridades e iglesia cubanas y sostener conversaciones oficiales en el marco del aniversario 75 de los vínculos bilaterales.

El representante vaticano ofreció una rueda de prensa en unión del canciller cubano, Bruno Rodríguez, durante la cual subrayó estar seguro de que su estancia aquí fortalecerá las buenas relaciones entre Cuba y la Santa Sede.

En respuesta a preguntas de la prensa, Mamberti recalcó que no hay cambio alguno en la posición del Papa Benedicto XVI y del secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarsicio Bertone, contraria al bloqueo mantenido por Estados Unidos contra Cuba y ello se ha expresado en el ámbito de las organizaciones internacionales.

Ante otra pregunta calificó de testimonio importante y muy efectivo de solidaridad internacional, la labor que llevan a cabo los médicos cubanos en Haití y en Africa, la cual pudo observar personalmente en el continente africano.

Explicó que, generalmente, uno de los objetivos mayores de la diplomacia de la Santa Sede es favorecer el diálogo entre las iglesias locales y las autoridades de cada nación.

“Naturalmente –dijo- nos felicitamos por el diálogo que está en curso en Cuba y espero se fortalezca con mi visita pues es importante y ya se ven los frutos, por lo cual me felicito”, subrayó.

En relación a esta cuestión, aunque el representante vaticano negó que su presencia en la Isla se deba a las últimas concesiones del régimen a los presos políticos, aseguró que en el caso de que se produjeran nuevos traslados o liberaciones, éstos serían “bienvenidos” en cualquier momento.

Manifestó que los programas de su estancia fueron preparados por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la iglesia local. “No hay otro programa, y como es normal pues mi visita es bilateral, hablamos con el canciller sobre las relaciones y sobre lo referentes a Cuba y la iglesia local”, añadió.

Por su parte, el titular del Exterior cubano puntualizó que el país se siente honrado con la asistencia de monseñor Mamberti a las actividades del aniversario 75 de los vínculos Cuba-Santa Sede. “Es un honor y un hecho memorable para nuestra nación tras años de relaciones respetuosas, cordiales y en ascenso”, subrayó.

Recordó que en 1996 el líder de la Revolución, Fidel Castro, visitó la Santa Sede, en 1998 Juan Pablo II viajó a Cuba y el primer dignatario recibido por el presidente Raúl Castro fue el secretario de Estado de la Santa Sede, monseñor Tarsicio Bertone.

Calificó de “muy productiva, cordial y respetuosa” la finalizada primera etapa de conversaciones efectuada con monseñor Mamberti, en la cual se abordaron aspectos bilaterales y de la agenda internacional.

Aseguró que la visita de Mamberti se produce en un momento “muy favorable” para el diálogo entre el Gobierno y la Iglesia que, según indicó, ha adoptado “un papel constructivo” que ha provocado “intercambios fructíferos”.

Sin embargo, el canciller rechazó pronunciarse acerca de la posibilidad de que en los próximos días se produzcan nuevos traslados o liberaciones de presos políticos o, al menos, de los más enfermos como consecuencia de su reunión con el representante del Vaticano.

Planteó que había agradecido la postura de la Santa Sede contra el bloqueo norteamericano a Cuba en organismos internacionales y sobre todo en la ONU, y le explicó al visitante como sigue presente ese asedio en la vida de todos los cubanos.

“En Cuba, Iglesia y Estado hemos mantenido una conversación fluida y vemos todas las condiciones para que continúen en el marco de la observación de nuestras leyes y la Constitución”, puntualizó.

El programa de monseñor Mamberti en la Isla incluye reuniones con las autoridades así como encuentros y celebraciones con la Iglesia local. El miércoles 16 en la mañana sostuvo conversaciones oficiales con el canciller cubano en la sede del ministerio de Exteriores, después asistió a un recibimiento diplomático en su honor.

El mismo día, en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo, monseñor Mamberti inauguró la X Semana Social Católica, con una conferencia magistral en la que disertó sobre Estado y laicidad.

A continuación asistió a un concierto ofrecido por el gobierno cubano con motivo de los 75 años de relaciones entre los dos Estados.

Hoy jueves 17, además de participar en la primera sesión de la Semana Social, presidió una misa en la catedral de La Habana para conmemorar el V aniversario del pontificado de Benedicto XVI, y participó en un acto público de la Semana Social, la develación de una placa en bronce en la fachada antigua del Seminario San Carlos y San Ambrosio, como recuerdo del viaje apostólico de Juan Pablo II a Cuba.

La agenda del secretario para las Relaciones con los Estados incluye también encuentros con la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, y posiblemente otras reuniones oficiales.

La visita a Cuba de monseñor Mamberti, contribuirá a reforzar la mediación que realiza la Iglesia cubana en favor de los presos políticos y el diálogo con el Gobierno de Raúl Castro, afirmó el lunes el presidente de los obispos.

“Aunque la gestiones se han hecho entre el Estado y la Iglesia cubana, la visita de monseñor Mamberti, al coincidir, también servirá para bien de manera general, siempre se pueden mejorar las cosas”, dijo a AFP el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Dionisio García.

La Iglesia cubana desliga el viaje de Mamberti de los frutos de su gestión y el Gobierno descarta actuar por presión del “enemigo”, pero las familias de los reos y opositores esperan que la liberación de Sigler sea la primera de una lista de presos enfermos.

“Tenemos mucha esperanza que con la visita de monseñor Mamberti y la gestión de España continúen las excarcelaciones, los más enfermos deben salir porque se nos van a morir”, dijo Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco --parientes de los presos- y cuyo esposo, Héctor Maseda, fue llevado de una cárcel de Matanzas a La Habana.

“Se continúa dentro de un proceso que no sabemos exactamente con qué plazos se regula, pero no cabe duda de que los signos que se están viendo todavía son incompletos pero alentadores”, dijo el domingo a AFP el secretario de la Conferencia Episcopal, José Félix Pérez.

Monseñor Dominique Mamberti permanecerá en la Isla hasta el próximo domingo 20 de junio.

Por Nieves San Martín