Monseñor Manto: "Es necesario un nuevo modelo de asistencia"

Celebración de la XXI Jornada Mundial del Enfermo

Roma, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 1505 hits

El lunes 11 de febrero la diócesis de Roma celebrará esta jornada con una tarde de oración en la basílica de San Juan de Letrán. El obispo Lorenzo Leuzzi, encargado del Centro por la pastoral sanitaria del Vicariato, presidirá la Misa con los enfermos. El director, monseñor Manto ha declarado:"Es necesaria su sostenibilidad, equidad y respeto de la dignidad de la persona"

El 11 de febrero la Iglesia celebrará la XXI Jornada Mundial del enfermo con el tema "Ve y haz tu lo mismo" (Lucas 10, 37). Para la ocasión, la diócesis de Roma ha organizado un tarde de oración en la basílica de San Juan de Letrán en la que participarán los capellanes de hospitales y los voluntarios, el Unitalsi, la Asociación de médicos católicos (Amci), la Asociación católica de personal sanitario (Acos) y las asociaciones romanas de las Misericordias de Italia.

Las celebraciones comenzarán a las 15.30 con la entrada en la catedral de Roma de la imagen de la Virgen de Lourdes. A las 15.45 está programado el Rosario meditado y guiado por don Romano De Angelis, asistente diocesano de Unitalsi. A las 16.45 monseñor Andrea Manto, director del Centro diocesano para la pastoral sanitaria, presentará el tema de la Jornada, extraído del Evangelio de Lucas. A las 16.30 monseñor Lorenzo Leuzzi, obispo encargado del Centro para la pastoral sanitaria del Vicariato, presidirá la celebración eucarística. Finalizará a las 18.00, con la luz de las velas y el saludo a la imagen mariana.

"La Jornada mundial del enfermo - explica monseñor Andrea Manto - se instituyó hace 21 años por el beato Juan Pablo II con el objetivo de poner atención sobre las exigencias de los enfermos y sobre el tema de la enfermedad como componente natural de la experiencia humana". Hablando también del Mensaje escrito por Benedicto XVI para esta Jornada, monseñor Manto subraya que «"el Papa, en el Año de la fe, destaca la palabra del Buen Samaritano y nos sugiere que saquemos del infinito amor de Dios la fuerza para vivir junto a quien "en los lugares de asistencia y de cuidado" vive "un momento difícil de prueba a causa de la enfermedad y del sufrimiento"». Y reflexionando sobre la "actitud" que hay que tener hacia «"los otros, particularmente si necesitan cuidados", monseñor Manto afirma que "es muy necesario pensar en un nuevo  modelo de asistencia que se dirija hacia la sostenibilidad, equidad y respeto de la dignidad de la persona, especialmente "de quien está herido en el cuerpo y en el espíritu, de quien pide ayuda, aunque sea desconocido y sin recursos"».