Monseñor Marchetto: la cuestión de los gitanos afecta a toda Europa

Al comentar las recientes expulsiones desde Francia

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ROMA, viernes 20 de agosto de 2010 (ZENIT.org).- Las expulsiones, según el ordenamiento europeo, no pueden ser colectivas y es importante que Europa mire a la cuestión de los gitanos para el presente y también para el futuro.

Monseñor Agostino Marchetto, secretario del Consejo Pontificio para los Migrantes e Itinerantes, hizo estas declaraciones a Radio Vaticano, a propósito de la decisión del Gobierno francés de repatriar algunos grupos de gitanos rumanos.

El 19 de agosto fueron expulsados 89 gitanos de Francia, en aviones directos a Budapest. Hoy viernes, otros 139 han partido con destino a Rumanía y Bulgaria.

Desde primeros de año hasta finales de agosto, se estina que serán 850 los gitanos repatriados a sus países de origen, según dio a conocer el ministro francés de Inmigración, Eric Besson, durante una visita a Washington, y añadió que todas estas personas han aceptado voluntariamente dejar Francia a cambio de 300 euros por persona.

Al respecto, monseñor Agostino Marchetto recordó que a principios de este mes se desmantelaron 51 campos ilegales. Un hecho, subrayó, que “ha creado seguramente una situación de precariedad, para estos hermanos nuestros, que puede evidentemente condicionarles en lo que respecta a la aceptación de un cierto tipo de ayuda económica que les mantenga en esta partida”.

“Ciertamente – prosiguió –, es necesario también pensar que las expulsiones no pueden ser colectivas, según el ordenamiento europeo”, a menos que no exista un “grave peligro para la seguridad”.

“Naturalmente – añadió el prelado –, allí hay una valoración dobre la seguridad, cuando se quiere apretar el acelerador en este punto, que quiere crear una cierta opinión pública”.

“En Francia – observó – existe una legislación que obliga a los ayuntamientos que superen los 5.000 habitantes a crear zonas protegidas y a disposición de las que ellos llaman gens de voyage y que en italiano se llaman rom y sinti, etc., por lo que la propia Francia no ha cumplido una ley que fue creada precisamente para proteger a estas personas y para que no hayan campos ilegales”.

Monseñor Agostino Marchetto invitó a no minusvalorar la “cuestión-gitanos”, que “es una cuestión grave para Europa, porque se trata del grupo minoritario más numeroso en Europa: se trata de al menos 12 millones de personas, entre ellas 5 millones de niños que deberían ir a la escuela”.

“Son todas realidades importantes para la Europa de hoy y de mañana”, concluyó.