Monseñor Parolín: Total sintonía con el papa Francisco

El nuncio en Venezuela escribe una carta agradeciendo el nuevo cargo de secretario de estado

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 3047 hits

Monseñor Parolín ha escrito una carta de agradecimiento por la confianza que el santo padre Francisco ha tenido hacia él. Fue difundida hoy en la sala de prensa del Vaticano.

“En el momento en el cual se hace público mi nombramiento a secretario de estado, deseo expresar mi profunda y afectuosa gratitud al santo padre Francisco, por la inmerecida confianza que está demostrando hacia mi persona”. Con estas palabras inicia la misiva el actual nuncio apostólico en Venezuela, que le manifiesta al santo padre "mi reiterada voluntad y total disponibilidad de colaborar con él y bajo su guía para la mayor gloria de Dios, el bien de la santa Iglesia y el progreso y paz de la humanidad, para que esta encuentre mayores motivos para vivir y tener esperanza”.

“Siento viva la gracia de esta llamada, que nuevamente constituye una sorpresa de Dios en mi vida, especialmente siento la entera responsabilidad, porque esta me confía una misión empeñativa y exigente, delante de la cual mis fuerzas son débiles y pobre mi capacidad”.

Por dicho motivo el actual nuncio apostólico de Venezuela, indica: “Me pongo bajo la protección del amor misericordioso del Señor, del cual nada ni nadie podrá nunca separarnos, y de las oraciones de todos”. Y agradece “por la comprensión y la ayuda que me querrán dar en el cumplimiento del nuevo encargo”.

Mons. Parolín que el 15 de octubre asume como el número uno de la Secretaría de Estado, dirige su pensamiento “a las personas que fueron parte de mi vida en familia, en la parroquia en la que he nacido y en las que he realicé servicio; en la querída diócesis de Vicenza, en Roma; en los países en los que he trabajado, Nigeria, México y ahora en Venezuela, que dejaré con nostalgia”.

“Pienso también -prosigue la misiva- en el papa emérito Benedicto XVI, que me ha ordenado obispo; a la Secretaría de Estado, que fue mi casa por mucho tiempo; al eminentísimo cardenal Tarcisio Bertone, a los otros superiores, a los colegas y a los colaboradores, a toda la Curia Romana, y a los representantes pontificios. Con todos ellos estoy en deuda”.

El arzobispo de Acquapendente añade: “Me pongo no sin aprensión, pero al mismo tiempo con confianza y serenidad en este nuevo servicio al Evangelio, a la Iglesia y al papa Francisco, dispuesto -como él nos ha pedido desde el inicio- a caminar, edificar-construir y confesar”.

“Que la Virgen, a quien me gusta invocarla con los títulos de Monte Berico, Guadalupe y Coromoto, nos de el coraje de caminar en la presencia del Señor, con la cruz del Señor, de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor, que la derramó en la cruz; y de confesar la única gloria, Cristo crucificado. Y Así la Iglesia irá hacia adelante”.

Y como se dice en Venezuela: “ ¡Que Dios les bendiga!”.