Movimientos católicos de todo el mundo acuden a Roma en un nuevo evento del Año de la Fe

Se espera la presencia de 120.000 personas de 150 movimientos diferentes

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 1006 hits

Este fin de semana Roma acogerá un nuevo evento del Año de la Fe, la Jornada de los movimientos, las comunidades, las asociaciones y de las agregaciones laicales". 

Lo han explicado monseñor Salvatore Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización y monseñor José Octavio Ruiz Arenas, secretario de ese mismo dicasterio, en la Sala de Prensa del Vaticano esta mañana.

Monseñor Fisichella ha comenzado resaltando que en el 50 aniversario del Concilio Vaticano II no podía faltar, para celebrar el Año de la Fe, "el encuentro las con las realidades eclesiales que son uno de los frutos más evidentes del Concilio". Se ha elegido el fin de semana de Pentecostés precisamente para que sea más inmediato "el signo de la presencia del Espíritu de Cristo Resucitado que guía a su Iglesia en la obra de evangelización".

También ha recordado que en el último sínodo sobre nueva evangelización "ha encontrado expresiones de gran reconocimiento por la inestimable obra que estas realidades realizan en diferentes partes del mundo en los más variados servicios en los que la Iglesia está presente". Uno de los deseos del Año de la fe, ha matizado el monseñor, es " crear un momento de encuentro, de oración, de compartir y de escucha".

Sobre los distintos movimientos y comunidades que forman parte de la Iglesia católica ha explicado que "varían los nombres, las metodologías y los instrumentos que expresan la riqueza del Espíritu distribuida en los carismas propias de cada iniciador, pero el objetivo y la finalidad permanecen idénticas y comunes para todos: llevar la alegría del Evangelio a todas las personas".

En relación de la respuesta por parte de los movimientos, monseñor Fisichella ha afirmado que ha sido desde el inicio generosa y grande. Ya han confirmado su asistencia 120.000 personas y se han inscrito unas 150 realidades eclesiásticas diferentes de todo el mundo procedentes de países como Italia, Argentina, Bielorrusia, Brasil, Congo, Francia, Alemania, Irlanda, España, Puerto Rico, Eslovaquia, EEUU...

El programa es para este fin de semana 18 y 19 de mayo y se sitúa dentro del eslógan elegido para dar sentido al encuentro "¡Yo creo! Aumenta en nosotros la fe". Respecto al lema elegido, han explicado que "la fe es también un acto comunitario. Es un "nosotros" que se carga del valor de la comunidad que es en primer lugar la Iglesia, la que se hace visible en las distintas realidades que son vía y mediación para expresar la fe".

La celebración comenzará el sábado 18 a las 7.00 de la mañana por grupos de peregrinos que se dirigirán a la tumba de San Pedro. A las 15.00 comenzará en la plaza de San Pedro el momento de acogida y de reflexión con música y testimonios. Destaca por ejemplo, la actuación del conocido grupo italiano del movimiento de los focolares, Gen Verde. También habrá un coro formado especialmente para la ocasión integrado por 150 personas de movimientos diferentes. A las 18.00 se unirá el papa Francisco a la celebración, con un momento inicial de oración con la imagen de la Virgen María Salus Populi Romani y de escucha de la Palabra de Dios. A continuación habrá dos testimonios muy significativos, Jhon Waters, escritor y editorialista irlandés y Paul Batthi, médico pakistaní, consejero especial para la Armonía nacional. Tras el momento de los testimonios, el santo padre responderá espontáneamente a algunas preguntas que se le harán por parte de representantes de las realidades presentes.

El domingo, el papa Francisco celebrará la misa de Pentecostés a las 10.30 de la mañana y al finalizar la celebración eucarística, rezará el Regina Coeli.

Monseñor José O. Ruiz, ha destacado la importancia de este encuentro, por la gran fuerza que tiene los movimientos dentro de la Iglesia. Ha recordado que los papas después del Concilio Vaticano II han reconocido los estas realidades eclesiásticas como un don de la Iglesia. Son una "viva expresión de la nueva evangelización", ha afirmado.