Muerto a manos nazis, Josef Mayr Nusser es un «mártir del primer mandamiento»

Concluye la fase diocesana del su proceso de beatificación

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BOLZANO, miércoles, 21 marzo 2007 (ZENIT.org).- Desde la diócesis de Bolzano-Bressanone (norte de Italia) se propone en estos tiempos de relativismo la actualidad del testimonio de Josef Mayr Nusser –en proceso de beatificación-, quien fue asesinado por nazis en un auténtico martirio por «el primer mandamiento».



Josef fue enrolado en las «SS»; su reclutamiento contravino las convenciones internacionales, pues una fuerza de ocupación no puede enrolar en su propio ejército a los ciudadanos del Estado ocupado.

Tal incorporación forzosa obligó a Josef a dejar a su familia, su esposa Hildegard y su hijo Albert, nacido pocos meses antes, para seguir un período de adiestramiento en Prusia al término del cual había que prestar juramento según la fórmula «Juro a ti, Adolf Hitler, Führer y canciller del Reich, fidelidad y valor; prometo solemnemente a ti y a los superiores designados por ti fidelidad hasta la muerte; que Dios me asista».

Cuando le llegó el momento de hacerlo, Josef rechazó prestar juramento a Hitler en nombre de Dios. Su fe y su conciencia –dijo-- no se lo permitían. Era el 4 de octubre de 1944.

Sabía que tal opción la compartía Hildegard: «No serías mi esposa si esperaras de mí algo diferente», le escribió desde la prisión.

Josef Mayr Nusser fue trasladado a Gdansk (Danzig) y procesado. Condenado a muerte por «derrotismo», fue destinado al campo de concentración de Dachau, adonde no llegó: enfermo de disentería, fue encontrado muerto en el tren que se dirigía al campo en la mañana del 24 de febrero de 1945. Llevaba el rosario y un Evangelio entre sus manos.

Como dirigente de jóvenes de la Acción Católica de idioma alemán, Josef había declarado y escrito públicamente que el nazismo no podía conciliarse con los valores de la ética cristina

Los necesitados también estaban entre sus preocupaciones. Como presidente de la «Conferencia de San Vicente», Josef no dejaba de visitar a los más pobres y de llevarles ayuda material y espiritual.

El pasado 19 de marzo, día de su santo patrono, se cerró la fase diocesana de su proceso de beatificación en Bolzano, en un acto presidido por el obispo local, monseñor Wilhelm Egger.

Todas las actas que han sido recogidas en este período fueron selladas y se trasladarán a la Congregación vaticana para las Causas de los Santos, encargada de examinar la autenticidad del material presentado, la regularidad del proceso diocesano, y de establecer si tales actas justifican la beatificación, explica la diócesis de Bolzano.

Trece meses ha durado el proceso diocesano oficial, abierto en el 61º aniversario de su muerte.

«Gracias al trabajo voluntarioso de muchas personas se ha podido concluir el proceso diocesano en tan breve tiempo, y puede considerarse el fruto de las oraciones de muchos fieles», considera el postulador de la causa, el padre Josef Innerhofer.

«Ahora sólo nos queda orar y esperar que las actas, en Roma, sean examinadas pronto y juzgadas de manera positiva, de forma que Josef Mayr Nusser pueda ser proclamado beato en breve tiempo», apuntó el sacerdote.

Había trascurrido menos de un mes de la celebración, en Stella di Renon, de una misa en sufragio por Josef en el aniversario de su muerte, el pasado 24 de febrero.

Presidió la eucaristía –en la que participó el hijo del mártir, Albert Mayr- el obispo de Innsbruck, monseñor Manfred Scheuer.

En su homilía, el prelado habló de Josef como «un mártir del primer mandamiento» y «un testigo de la fe, de la conciencia y del amor al prójimo».

«Con su testimonio llama también hoy a los cristianos a ser testigos de Cristo Resucitado, que es la esperanza del mundo», recalcó.

El día de la apertura del proceso de beatificación, por su parte el obispo Egger subrayó: «El testimonio de Josef Mayr Nusser es muy importante, precisamente porque nos muestra el mensaje de la fe para nuestro mundo, marcado por un relativismo religioso».

La diócesis de Bolzano-Bressanone difunde la oración para rogar la beatificación de Josef Mayr Nusser, cuya del italiano traducción es:

Dios, Padre Misericordioso: Josef Mayr Nusser entregó su vida a Tu servicio.
Como discípulo de Jesucristo atendió sobre todo a los jóvenes y a los pobres. Fiel a sus convicciones religiosas decidió rechazar el juramento a las SS y sacrificar su vida antes que actuar contra su conciencia. Así se convirtió en ejemplo para muchos, sobre todo para los jóvenes.

Te damos gracias por habernos dado a Tu siervo Mayr Nusser y te rogamos: ayúdanos a testimoniar la fe según su ejemplo, a atender a los necesitados y a seguir nuestra conciencia.
Haz que pronto podamos honrarle como Beato y que por su intercesión seamos por Ti escuchados. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.