Nace «Tabor», revista dedicada a la Vida Consagrada

Iniciativa de la Conferencia Episcopal Española

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MADRID, lunes, 29 enero 2007 (ZENIT.org-Veritas).- En el marco de la Jornada de la Vida Consagrada, que se celebrará el próximo 2 de febrero, la Comisión para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha lanzado la Revista «Tabor» (Editorial Edice), dedicada a la vida consagrada, con el objetivo de dar «voz a todas sus formas».



Monseñor Jesús Sanz, obispo de Huesca y Jaca y presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, explica en el editorial del número 0 de «Tabor», que este nombre fue el «icono evangélico» que Juan Pablo II eligió para explicar esta vocación cristiana en la Exhortación Apostólica «Vita Consecrata».

«A este «icono» se refiere toda una antigua tradición espiritual, cuando relaciona la vida contemplativa con la oración de Jesús en el monte. Además, a ella pueden referirse, en cierto modo, las mismas dimensiones «activas» de la vida consagrada, ya que la Transfiguración no es sólo revelación de la gloria de Cristo, sino también preparación para afrontar la cruz», explica monseñor Sanz.

Lourdes Grosso, directora de «Tabor» y del Secretariado de la Comisión
Episcopal para la Vida Consagrada, dijo a Veritas que «la originalidad de esta revista de vida religiosa es ser un foro donde pueden participar las distintas formas de vida consagrada».

Efectivamente, Grosso recordó que hay revistas de vida religiosa de «gran solera», que prestan desde hace muchos años un gran servicio; pero que sólo «desde la Comisión para la Vida Consagrada se podía hacer una publicación que diera voz a todas las formas de consagración».

En este sentido, el Consejo de Redacción de «Tabor», comenzando por su directora, está constituido por personas pertenecientes a distintas formas de consagración (una misionera idente; un cruzado de Santa María; dos discípulos de los Corazones de Jesús y María; un hermano de la Orden de los Franciscanos Menores; una miembro del Instituto Secular Hermanas de María de Schöenstatt) además de dos sacerdotes (vicarios episcopales para la Vida Consagrada de Madrid y Sigüenza-Guadalajara) y una laica, doctora en Historia.

Se trata de un proyecto pensado desde hace tiempo, que la Comisión para la Vida Consagrada ha ido madurando hasta ahora, y que se suma a una práctica habitual de otras Comisiones episcopales, que ya tienen también sus propias publicaciones, como «un medio ordinario de expresión para los temas propios de cada una de ellas», según explicó Grosso.

Otra originalidad de «Tabor», según comentó su directora, es que la estructura de la Revista se ha diseñado pensando en un público amplio «desde la Orden de las Vírgenes hasta los monjes; y para todas las edades: desde los jóvenes postulantes hasta vocaciones que han regalado durante muchos años el don de su fidelidad».

La publicación ofrecerá artículos de fondo de carácter teológico; recordatorios de las páginas más importantes del Magisterio eclesial sobre la Vida Consagrada; «testimonios de santos que fueron y serán, de ayer y de hoy», según explica la directora.

Asimismo, y teniendo en cuenta las consultas que recibe la Comisión, «Tabor» dedicará algunas de sus páginas a ofrecer orientaciones de carácter judídico-administrativo, accesible a todos en la sección llamada «Mesa de consultas».

Otra secciones son «El arte de celebrar»; «Piedras Vivas», en el que se recorrerán lugares importantes de la geografía española no por su valor artístico sino por su vida, como son los Monasterios y Santuarios.

Finalmente, se recogerán noticias y convocatorias de interés y se ofrecerá una sección de reseñas bibliográficas.

La tirada del número 0 de «Tabor», según informa Grosso, ha sido muy amplia, porque se ha querido hacer llegar gratuitamente a más de 6000 comunidades de vida consagrada, monasterios, obispos, etc. para dar a conocer la publicación.

El resto de los números, de periodicidad cuatrimestral, se ajustará a la demanda que los suscriptores hagan a la Editorial de la CEE.

La directora destaca de este número 0 la sección «Páginas del Magisterio», donde en un «tono celebrativo» se ha querido reunir el último mensaje del Papa Juan Pablo II a los consagrados en febrero de 2005, y las primeras de Benedicto XVI en septiembre de ese mismo año. Asimismo, «Piedras Vivas» se dedica en este primer número al Monasterio de Santo Toribio de Liébana.