Navidad: la música, también en familia, abre el corazón y el alma a Dios

Declaraciones del maestro de ceremonias del papa: ayuda a asimilar la Palabra de Dios

| 1336 hits

Por H. Sergio Mora

ROMA, viernes 21 diciembre 2012 (ZENIT.org).- Monseñor Guido Marini es el maestro de las celebraciones litúrgicas de Benedicto XVI. Muchas veces es visto por el gran público en televisión al lado del pontífice durante las celebraciones litúrgicas. En esta entrevista explica el sentido de la música en la liturgia y también la familia.

Después del concierto de Navidad, realizado el 15 de diciembre pasado por el coro de la Capilla Musical Pontifica Sixtina, en la iglesia romana de San Agustín, ZENIT pidió unas declaraciones a monseñor Guido Marini sobre la música sacra, y también en familia, que proponemos a continuación.

¿La música en familia puede ser importante durante la Navidad?

--Mons. Guido Marini: Esta noche con el coro de la Capilla Sixtina hemos tenido un nivel muy alto, si bien la música mismo con un nivel más abordable, en ambiente familiar, seguramente es siempre educativa, porque educa a la belleza, a lo espiritual y abre el corazón al anima y a Dios.

¿Los papás en la medida de lo posible la tienen que incentivar, particularmente delante del pesebre?

--Mons. Guido Marini: Desde este punto de vista si la música, y la música bella tuviera un lugar significativo, sería una ayuda para abrir mayormente el corazón al Señor en Navidad, para su venida. En la medida en que las vivimos como instrumentos que nos abren el corazón son una gran ayuda.

El concierto de esta noche tuvo, sea gregoriano que polifónico.

--Mons. Guido Marini: Creo que hemos sentido cómo la música sacra destinada a la liturgia, sea gregoriana, sea polifónica, muestra una característica: no hay nada que sobre, todo está al servicio de la palabra.

En la música litúrgica grande --como la que hemos escuchado esta noche- no hay nada que pueda superarla en este servicio bellísimo que el canto le da a la palabra, porque es la palabra la que debe emerger, ser escuchada y ser asimilada a través del sonido del canto y de la música.

¿Cómo nos ayuda un concierto de música sacra?

--Mons. Guido Marini: Este concierto nos ha ayudado a ir a lo esencial. En este tiempo tenemos que vivir lo que la música nos ha hecho sentir en esta noche: la centralidad de la palabra de Dios, de Jesús el Salvador. Durante el concierto hemos escuchado una hermosa Ave María del maestro Luigi Molfino, en la cual la Virgen es llamada 'aurora', porque la aurora promete el nacimiento del sol. Para nosotros, dirigirnos a María quiere decir justamente obtener las indicaciones para ir hacia lo esencial, hacia el sol que viene a visitarnos y a salvarnos, Jesús el Salvador.

¿Cómo prepararnos en esta Navidad?

--Mons. Guido Marini: Entregando a la Virgen María estos días que aún nos quedan antes de Navidad, para que las muchas cosas en las cuales estamos sumergidos no nos hagan perder de vista lo esencial: Jesús. Como la Virgen nos indica, y como la Capilla Sixtina esta noche nos ha enseñado a través de las interpretaciones que hemos escuchado.

¿No perder de vista lo esencial y por lo tanto?

--Mons. Guido Marini: Creo que a la luz de la invitación que la Navidad nos hace, cada uno debe quitar lo superfluo, lo inútil de nuestra vida, especialmente lo que distrae de lo esencial.

Vivimos con tantas preocupaciones y cosas para hacer. No tenemos que eliminar todo, sino restituir el significado de lo que hacemos, por quién lo hacemos, quién es el motivo de todo esto.

Si logramos poner en foco lo que nos lleva al Señor, entonces habremos encontrado lo esencial y tendremos el coraje de eliminar lo superfluo y de vivir todo según esta lógica, que es encontrar a Jesús.