Ni «La Pasión» ni el Evangelio son antisemitas, aclara el portavoz vaticano

En respuesta a la comunidad judía de Roma que pedía un pronunciamiento de condena

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 11 marzo 2004 (ZENIT.org).- El portavoz de la Santa Sede considera que no se puede decir que la película «La Pasión de Cristo» de Mel Gibson es antisemita, pues entonces lo sería también el Evangelio.



Joaquín Navarro-Valls ha hecho estas declaraciones en respuesta a la petición del rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, que tras haber visto el martes la película ha pedido que el Vaticano condene oficialmente el filme, pues «nos hace regresar a una época anterior al Concilio Vaticano II».

El director de la Oficina de Información de la Santa Sede afirma, en declaraciones publicadas este jueves por el diario romano «Il Messaggero», que «la película es una trascripción cinematográfica de los Evangelios. Si fuera antisemita, lo serían también los Evangelios».

«No hay que olvidar que la película está llena de personajes judíos "positivos": desde Jesús hasta María, desde el Cireneo hasta la Verónica, incluyendo a la muchedumbre conmovida, etc.», subraya.

«Si una historia así fuera antisemita, plantearía un problema de diálogo judeocristiano, pues equivaldría a afirmar que los Evangelios no son históricos. Hay que darse cuenta de la seriedad de estas afirmaciones», insiste.

El hecho de que no haya habido declaraciones oficiales, sigue dejando claro Navarro-Valls, no significa que la Iglesia condena la película, sino que «no tiene nada de antisemita. De lo contrario, lo habrían denunciado» el Papa, que vio la película entre el 5 y el 6 de diciembre, y sus colaboradores en la Santa Sede.

«La declaración "Nostra Aetate" [del Concilio Vaticano II en la que se pronuncia contra el antisemitismo, ndr.] ha sido emanada por la Iglesia católica y, si en este caso no ha reaccionado, quiere decir que no ha visto motivos para ello», explica. «De lo contrario, la jerarquía habría hablado: ya sea el Vaticano, ya sean los episcopados locales».

Navarro-Valls revela que ya hace algún tiempo Abraham Foxman, de Anti-Defamation League, vino a Roma para mantener contactos con el Vaticano sobre el argumento.

«El arzobispo John P. Foley, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, le respondió: "No veo nada en esta película que pueda ser considerado como antisemita"», revela el portavoz.

«El secretario de la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, el padre Norbert Hofmann, le explicó [a Foxman] que la Iglesia se ha pronunciado contra el antisemitismo con la declaración "Nostra Aetate"», concluye.