Nicaragua: la Iglesia apoya la plena soberanía sobre el río San Juan

Avisan los pastores: el deterioro político pone “en peligro la gobernabilidad”

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MANAGUA, jueves, 18 noviembre 2010 (ZENIT.org).- Los obispos de Nicaragua advierten que el deterioro de la justicia y el derecho en el país centroamericano ponen en peligro la “gobernabilidad estable a largo plazo”, al mismo tiempo que afirman la plena soberanía del pueblo nicaragüense sobre el río San Juan, en cuanto al conflicto con Costa Rica.

Así lo afirman en su Mensaje Pastoral al que ha tenido acceso ZENIT, hecho público tras su Asamblea Ordinaria Anual, que ha tenido lugar en San Marcos, localidad cercana a la capital, Managua.

Los obispos dedican su mensaje a la situación actual del país, y dentro de ella, al conflicto estallado en estos días con Costa Rica a causa del drenado del río San Juan.

Precisamente, ZENIT publicaba el pasado martes un mensaje de los obispos de Costa Rica sobre el conflicto del río San Juan (ver: http://www.zenit.org/article-37294?l=spanish).

En su mensaje, los obispos nicaragüenses afirman, “junto a todo el pueblo nicaragüense”, la “absoluta soberanía de Nicaragua sobre el río San Juan como algo indiscutible e innegociable para el país”.

Los prelados esperan que “este conflicto se resuelva en el menor tiempo posible por las vías del diálogo, los cauces diplomáticos y el respeto al derecho internacional”.

Sin embargo, les preocupa que la reciente crisis surgida en torno al tema “distraiga la atención del Gobierno y de los ciudadanos” y lleve “a ignorar y no afrontar los graves problemas internos de la nación”.

En el mensaje proclaman también un Año de Oración ante las elecciones de 2011 y un programa de tres años para conmemorar el centenario de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua.

Deterioro social

En continuidad con su mensaje de 23 de abril pasado, los obispos reiteran que, aún conscientes de que su misión no es política, y que no puede sustituir al Estado, los pastores afirman que la Iglesia “tampoco desea quedarse al margen de la búsqueda y la construcción de la justicia y de la paz”, citando la Deus Caritas Est.

En este sentido, señalan que “la palabra de la Iglesia en materia social y política no es, pues, una intrusión abusiva, sino un servicio a la formación de las conciencias en la política”, lo que consideran un derecho según enseñan la Dignitatis humanae y la Veritatis Splendor.

Entrando en la actual situación del país, los pastores nicaragüenses constatan desde abril que “la realidad social y política” no ha mejorado, “antes bien algunas de las situaciones a las que nos referíamos continúan agravándose”.

Consideran que la ley “sigue siendo paradójicamente un mecanismo para legitimar abusos y hacer pasar por legal lo que es ilegal”; el derecho “parece ser cada vez más un instrumento para legalizar en modo artificioso las estructuras de poder y las ambiciones personales; y el Estado “da la impresión de ser un entramado de instituciones al servicio de intereses particulares y de grupo”.

Toda esta situación, aseguran, “tiene graves repercusiones para el desarrollo económico del país, la solución sostenida de los grandes problemas sociales y la gobernabilidad estable a largo plazo”.

El momento que vive el país, recuerdan, se vuelve aún más complejo, “dado que los grupos y partidos existentes no logran interpretar los anhelos de gran parte de la población y colaborar constructiva y responsablemente en la dinámica de la democracia”.

Citan a la Gaudium et Spes para recordar que “los partidos políticos han de promover todo lo que, a juicio suyo, se requiera para el bien común; pero en ningún caso traten de anteponer sus propios intereses al bien común”.

Por lo cual, exhortan “a toda la clase política del país para que personas y grupos abran su corazón y su mente hacia las grandes aspiraciones de la mayoría” del pueblo nicaragüense, que vean de cerca sus sufrimientos, entiendan su lenguaje y su modo de pensar y aprecien sus criterios valorativos y sus prioridades existenciales.

Este pueblo, según sus obispos, “anhela una sociedad nueva, donde se viva sin ningún tipo de temor, donde las instituciones estatales estén realmente al servicio del bien común y en donde la actividad política se vea liberada de toda sombra de corrupción, que es una de las peores deformaciones del sistema democrático”.

Para ello, exhortan a los políticos a superar viejos esquemas “que han dañado al país, permitiendo a un grupo de privilegiados decidir el destino de todos”. Les piden que renuncien “a seguir concibiendo la política como medio para obtener privilegios sociales y ventajas económicas y abrirse progresivamente a los grandes valores evangélicos”, entre los que citan: caridad, modestia, generosidad, humildad, honestidad, etc. para una política de servicio, según la Christifideles laici.

No olvidan los pastores nicaragüenses que, para la realización de estas aspiraciones, es decisiva la función de los medios de comunicación social, a quienes exhortan “a colaborar en el logro de la verdadera reconciliación entre los nicaragüenses”.

Los grandes problemas socioeconómicos, la crisis institucional no resuelta y el reto de un año electoral a las puertas, exigen –aseguran los pastores –, a todos atención y responsabilidad para colaborar, cada uno desde sus propias posibilidades, “sin minimizar la situación y sin caer en la resignación, en la búsqueda de caminos de solución para tan graves dificultades que afectan el presente y el futuro del país”.

Por ello, proclaman un “Año de Oración por Nicaragua” para 2011. Anuncian para el futuro mayores indicaciones prácticas sobre ello.

Concluyen agradeciendo al Señor que en 2013 se celebrará el primer centenario de la erección de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua. Por ello invitan a todos a la misa de inauguración de estos tres años de preparación del acontecimiento, que tendrá lugar en la catedral de León, el 2 de diciembre del presente año.

 

Los comunicados originales pueden leerse en ZENIT:

Mensaje de la Conferencia Episcopal de Nicaragua

Comunicado de la Conferencia Episcopal de Costa Rica