Nicaragua: 'La violencia contra las mujeres se previene con educación'

Pidió procesos de reeducación que transmitan valores auténticos a los jóvenes y a las familias

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1012 hits

El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez, indicó ayer después de oficiar la misa en celebración del patrono de los masayas, San Jerónimo, que la violencia hacia las mujeres se puede erradicar solamente si se ponen en marcha procesos de reeducación social en los cuales se transmitan valores auténticos entre los jóvenes y las familias.

Sobre la modificación de la polémica Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres, realizada el miércoles 30 por el Poder Legislativo, gracias a la amplia mayoría de votos,  y que desató protesta por parte de movimientos feministas, el obispo considero que “mediación o sin mediación una ley siempre es insuficiente para cambiar a las personas si no hay procesos de reeducación social, si no trasmitimos valores auténticos a los jóvenes en la familia y en los colegios, si no hay cambio del corazón. Por más leyes que hagamos y por más duras que sean, las personas no cambian, y si las personas no cambian la sociedad tampoco va a cambiar”.

El obispo auxiliar precisó que “Nicaragua no va a cambiar a punta de leyes ni de decretos. La violencia contra las mujeres no va a terminar con una ley más dura, independientemente de que haya mediación o no en la Ley 779, todos sabemos que la violencia contra las mujeres y contra cualquier persona va a terminar en Nicaragua hasta cuando hayan corazones nuevos. Tenemos que comenzar a cambiar desde adentro si queremos un país mejor”.

Añadió que “Todos sabemos que el gran problema de Nicaragua es de tipo moral, lo que falta son conciencias formadas en los auténticos valores; lo que este país necesita son personas nuevas con corazones nuevos, personas que practiquen la justicia. Esto es lo que la fe debe ir produciendo en nuestro pueblo y este es el mayor fruto que debe dejar una fiesta como esta, ¡vivámosla con alegría!”.