Nigeria: Amenazas de nuevos ataques y miedo en la población

Caritas ayuda a las víctimas e intenta construir la paz

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JOS, viernes 12 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Tras los enfrentamientos en el Estado nigeriano de Plateau, que el fin de semana pasado causaron centenares de muertos, y las amenazas de nuevos ataques de pastores nómadas de etnia “fulani”, la población local está atemorizada.

“Las personas tienen mucho miedo de que haya otros ataques; tienen miedo de dormir en sus casas y muchos de ellos se han escondido en las montañas -declaró el presidente de Caritas Jos, el padre Anthony Fom-. Los rumores de nuevos ataques circulan sin cesar”.

“Debemos acabar con la violencia para siempre”, denunció, y pidió que las autoridades nigerianas refuercen la seguridad en el lugar.

Por su parte, el secretario general de Caritas Nigeria, padre Peter Audu, denunció que el Gobierno ha ignorado las señales de alerta y que la población ya no confía en las fuerzas de seguridad.

Los ataques de la noche del sábado al domingo pasados en las localidades de Dogon Nahawa, Ratsat y Zot Foron, a unos 20 kilómetros de la ciudad de Jos, aparentemente perpetrados por los “fulani” de religión musulmana, causaron la muerte a centenares de personas de la etnia “berom”, mayoritariamente cristiana.

La masacre se produjo durante el toque de queda instaurado por el gobierno tras los ataques similares del pasado mes de enero, que causaron la muerte a más de 300 personas en tres días.

Unas 500 familias fueron desplazadas por los últimos ataques y muchas otras personas resultaron afectadas.

Caritas les proporciona alimentos, ropa, mantas y otros suministros de emergencia. De hecho, Caritas está llevando a cabo desde hace meses programas de ayuda humanitaria a las víctimas del conflicto.

Tras los enfrentamientos de enero, Caritas ya proporcionó ayuda urgente a quince mil personas. Y realiza el seguimiento de niños que se han quedado huérfanos a causa de los ataques y de otras personas afectadas, que necesitarán ayuda durante mucho tiempo.

“Los miembros de Caritas de todo el mundo condenamos estos terribles asesinatos”, declaró el presidente de Caritas Internationalis, el cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga desde la sede de la organización en el Vaticano.

“Estos horribles crímenes no deben volver a producirse -continuó el purpurado-. Nuestra confederación mundial está dispuesta a apoyar los esfuerzos de promoción de la paz”.

De hecho, Caritas Nigeria, en cooperación con diferentes miembros de la red internacional de Caritas, también está llevando a cabo un programa para promover la paz en el ámbito local.

“Cada grupo se cree víctima de discriminaciones -explicó en este sentido el padre Fom-. Con nuestros proyectos, queremos aproximar a los distintos grupos entre sí en el ámbito local”.

“No debemos negar las tensiones existentes -continuó-. Pero éstas nunca pueden justificar el uso de la violencia”.

Y añadió: “Debemos hacer comprender a la gente que los problemas pueden resolverse de manera pacífica”.

El conflicto de Nigeria es muy complejo, explicó el arzobispo de Jos, monseñor Ignatius Kaigama, a la asociación Ayuda a la Iglesia Necesitada.

En su opinión, “deben examinarse en su origen las causas de estas crisis recurrentes y hay que encontrar soluciones para una paz duradera”.

“Hay que mirar más allá de las cuestiones religiosas asociadas habitualmente a estas crisis y buscar las causas sociales, étnicas, económicas y políticas”, declaró.

Para este arzobispo nigeriano, la última matanza fue una represalia por la violencia del pasado mes de enero.

Monseñor Kaigama presidirá una Misa de solidaridad con los supervivientes el 19 de marzo en la iglesia parroquial de san Jarlath en Bukuru.

El prelado también participó en una Conferencia de Paz organizada por el Insituto de Gobernanza e Investigación Social de Jos, en colaboración con el Departamento Británico para el Desarrollo Internacional y con el Gobierno del Estado de Plateau.

Asistió como copresidente del Consejo Interreligioso por la Paz y la Armonía, a esta reunión celebrada tras los últimos ataques.

El arzobispo de Jos también participa en la Comisión Asesora Presidencial sobre la crisis de Jos, formada por el presidente encargado, Goodluck Jonathan, que está estudiando cómo prevenir la violencia en el futuro.