Nigeria: 'No os venguéis'

Los obispos llaman a la calma tras los últimos atentados contra cristianos

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ROMA, viernes 22 junio 2012 (ZENIT.org).- Aunque asustados y enfadados, los cristianos de Nigeria deben resistir los llamamientos a vengarse contra los extremistas que realizan atentados con bomba en sus iglesias, afirman los obispos católicos.

En declaraciones a la fundación católica Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el arzobispo de la capital Abuja, monseñor John Onaiyekan y el obispo Martin Igwe Uzoukwu de la cercana Minna, hicieron un llamamiento al gobierno para que detenga la violencia.

El arzobispo Onaiyekan fue más allá diciendo que el gobierno debería pedir a los musulmanes que ayuden a “infiltrarse” en grupos terroristas.

Las declaraciones de los obispos se produjeron después de los jefes de seguridad del gobierno advirtieran de otra oleada de explosiones con bomba suicidas, tras las explosiones del pasado domingo 17 de junio en tres iglesias de Kaduna, que produjeron más de 30 muertos.

El atentado a la Iglesia pentecostal Shalom, en Kaduna –en la tensa línea divisoria entre el norte y el sur- provocó una venganza violenta de cristianos en la que murieron 11 musulmanes y dos mezquitas fueron objeto de ataques, una quemada hasta los cimientos.

Comentando estas venganzas este jueves en una entrevista a AIN, el arzobispo John Onaiyekan habló sobre la creciente impaciencia de la comunidad cristiana ante la violencia, dijo: “Se está haciendo cada vez más difícil predicar paz y llamar a la calma. Es más fácil tocar los tambores de guerra”. “Cada vez más gente dice que al menos debemos luchar si siguen atacándonos”.

“Pero esta es una actitud muy preocupante y no una solución práctica al problema. Los musulmanes que fueron asesinados en Kaduna eran de un enclave musulmán y eran inocentes”.

Tanto el como el obispo Igwe citaron pasajes evangélicos mostrando la oposición de Cristo a la violencia. El obispo Igwe dijo: “Estoy diciendo a mi gente que conserve la calma. Dos errores no hacen algo correcto”.

Los obispos hicieron los comentarios después de que el papa Benedicto XVI, en la audiencia general del miércoles, dijera: “Es mi esperanza que los diversos componentes de la sociedad nigeriana colaboren de manera que no emprendan el camino de la venganza”.

El arzobispo Onaiyekan habló de los problemas de seguridad por una ausencia de inteligencia sobre los grupos terroristas y añadió que ha llamado a las comunidades musulmanas a que ayuden a infiltrarse en sus estructuras y extirpar a sus líderes.

Condenando la actuación del gobierno en la lucha contra la violencia, el arzobispo Onaiyekan dijo: “El gobierno es débil no puede combatir el problema de modo serio. Lo que tenemos ante nosotros es un débil gobierno que no puede proteger a su pueblo”.

El obispo Igwe llamó a los cristianos de todo el mundo a hacer grupo de presión ante sus gobiernos para que presionen sobre la administración del presidente Jonathan para que detenga la violencia.

Dijo: “Los cristianos no sólo en Nigeria sino en todas partes no deberían permanecer callados. El silencio sugeriría que ellos aprueban la violencia. Si quieren dejar claro que no la aprueban, deberían hablar”.

En una crítica implícita al manejo de la crisis por parte del gobierno, el obispo Igwe dijo: “Si tenemos que morir por Cristo, moriremos por Cristo, ¿pero por qué deberíamos vernos forzados a hacer esta elección?”.

Los dos obispos dijeron que en muchos casos la violencia ha reforzado la fe de la comunidad cristiana. El arzobispo Onaiyekan dijo: “Mucha gente que no venía a la iglesia antes está viniendo ahora. Hay mucha oración y mucha meditación en curso”.

El obispo Igwe dijo: “Se dice que si estos ataques continúan, especialmente en el norte, los cristianos se irán a otra parte del país pero Nigeria es para todos nosotros”. “Los cristianos deberían permanecer donde están. Lo que necesitan es adecuada protección”